Sobrevivir a Trump y al muro Reviewed by Momizat on . ENTRE PARÉNTESIS | Por J. Ismael BÁRCENAS SJ | La semana pasada visité Tijuana. Estuve pocos días e hizo falta tiempo para saludar a los amigos. Acompañé a un j ENTRE PARÉNTESIS | Por J. Ismael BÁRCENAS SJ | La semana pasada visité Tijuana. Estuve pocos días e hizo falta tiempo para saludar a los amigos. Acompañé a un j Rating: 0
You Are Here: Home » Actualidades » Sobrevivir a Trump y al muro

Sobrevivir a Trump y al muro

Sobrevivir a Trump y al muro

ENTRE PARÉNTESIS | Por J. Ismael BÁRCENAS SJ |

La semana pasada visité Tijuana. Estuve pocos días e hizo falta tiempo para saludar a los amigos. Acompañé a un jesuita, procedente de España, y lo llevé a la esquina donde empieza Latinoamérica. En ese lugar donde se junta el mar y donde columnas de hierro, una tras otra, dividen la frontera entre EUA y México, ahí, mi amigo dijo: “esto me recuerda al muro de Berlín”.

Caminamos por ese rincón que está en Playas de Tijuana. En la valla, de la parte mexicana a sido retocada con mensajes de fraternidad y dibujos de solidaridad. “También de este lado hay sueños”,decía un grafiti. La siempre presente línea, como se le conoce a esta barrera, que ya está reforzada en todas las ciudades fronterizas de México con EUA, es el muro que quiere prolongar Mr. Trump por zonas desérticas o montañosas. Será como una nueva gran muralla China y será la obra faraónica con que este Sha gringo, este tsunami narcisista –como lo califica el historiador Enrique Krauze-, hará alarde de cumplir su promesa de campaña. Será un símbolo que represente algo de seguridad para los norteamericanos que se sienten amenazados por la gran cantidad de mexicanos que trabajan en su país. Pero migración seguirá habiendo y exigirá mayor ingenio cruzar al otro lado. No hay muro que contenga, ni mar que detenga pateras o peregrinaciones de gente que huye de la guerra o de la miseria.

En estos días Carlos Slim, el hombre más rico de México, hacía un llamado a la calma, invitaba a apoyar más el mercado interno y a ver una oportunidad ante los nuevos retos. Trump no es Terminator, es Negociator, decía. Hacia dentro de México, entre políticos, algunos antagónicos, coincidían en propuestas, como la de que el Presidente no fuera a Washington. En redes sociales los mexicanos hemos estado de un elevado fervor nacional, poniendo la bandera como foto de perfil. Creo que lo más preocupante es lo que han de estar pasando los inmigrantes sin papeles en EUA. Hay verdadera incertidumbre y situaciones complejas: Si empiezan deportaciones masivas, ¿se llevarán a las madres indocumentadas? ¿qué será de los hijos que ya nacieron en territorio norteamericano?

Mientras tanto, en mi patria, vivimos tiempos raros. Y, ante la adversidad, la esperanza. Sobreviviremos (I will survive), como dice la canción que cantaron varios artistas de Hollywood a manera de protesta ante la llegada del magnate a la Casa Blanca. Pues eso, sobreviviremos y lo haremos con confianza y con picardía, una de las mejores manifestaciones mexicanas de la alegría.

Ciertamente la vida no es como las películas. No siempre hay final feliz. Pero incluso en el cine esta idea está cayendo. Dado que los fríos de Tijuana me trajeron severo resfriado y tuve que estar 2 días en casa recostado, entre estornudo y estornudo, aproveché para ver algunas de las películas nominadas al Oscar. Me llamó la atención que los protagonistas ni son héroes, ni se terminan con final feliz. En este sentido, quizá Trump se siente protagonista de un musical triunfador. Pero la contundencia de sus primeros días como Presidente no significa que siempre jugará un juego feliz. El partido apenas empieza y, si fuera futbol, tiene 90 minutos. La única certeza que tenemos es que la pelota es redonda.

En tiempos de la dictadura argentina, Charly García escribía estos estribillos: “Los amigos del barrio pueden desaparecer. Los cantores de radio pueden desaparecer. La persona que amas puede desaparecer. Los que están en la calle pueden desaparecer en la calle, pero los dinosaurios van a desaparecer”. Y es verdad, pueden deportar al indocumentado que trabaja en la pizca de la manzana en California. Pero el dinosaurio, el gorila, ahora hinchado como globo por el aire de su propio ego, tarde o temprano, se va a desinflar.

@elmayo

Este sitio web utiliza cookies, si navegas aceptas que utilicemos cookies | Los artículos firmados son responsabilidad del autor | Las palabras de "El Observador de la Actualidad" y el logo son Marca Registrada. Derechos Reservados: Clip Art de Querétaro, S.A. de C.V. 1995-2017 [Aviso de privacidad]

Scroll to top