CRÓNICA: VIAJE PAPAL A TIERRA SANTA / El Observador /

El Papa Francisco se encuentra ya en Tierra Santa. Llegó a Jordania con “la esperanza de que esta visita contribuya a incrementar y promover relaciones buenas y cordiales entre Cristianos y Musulmanes”. Así lo expresó en su primer discurso durante la ceremonia de bienvenida, en Amán.

El Papa se refirió a este país como una «tierra rica en historia y de gran significado religioso para el Judaísmo, el Cristianismo y el Islam; a la vez que reconoció que Jordania «acoge generosamente a una gran cantidad de refugiados palestinos, iraquíes y de otras zonas en crisis, en especial de la vecina Siria, destruida por un conflicto que está durando demasiado tiempo».

El Santo Padre exhortó a “seguir esforzándose por lograr la tan deseada paz duradera en toda la Región”, para lo que es necesario y urgente “encontrar una solución pacífica a la crisis siria, además de una justa solución al conflicto entre israelíes y palestinos».

Francisco renovó su profundo respeto y consideración a la comunidad Musulmana, y expresó reconocimiento por el liderazgo de Su Majestad el Rey  Abdullah II  en la promoción del entendimiento de las virtudes proclamadas por el Islam y la serena convivencia entre los fieles de las diversas religiones.

El Obispo de Roma también expresó su afecto a las comunidades cristianas – ahora numéricamente minoritarias – presentes en el País desde los tiempos apostólicos, que contribuyen al bien común de la sociedad en la que están plenamente insertadas. Comunidades que pueden profesar con tranquilidad su fe, respetando la libertad religiosa, que es un derecho humano fundamental, con el anhelo firme de que “sea tenido en gran consideración en todo Oriente Medio y en el mundo entero”.