El Papa Francisco sostuvo un primer encuentro con los jóvenes asiáticos, reunidos en la Sexta Jornada de la Juventud asiática.Con ellos  reflexionó sobre sobre el lema del viaje “La gloria de los mártires brilla sobre mí” y les recordó que el Señor quiere que su gloria brille en sus vidas y que a través de ellos “ilumine la vida de este vasto Continente”.

En su mensaje, que se llevó a cabo en el santuario de Solmoe donde el Papa fue recibido con numerosos cantos y aplausos, el obispo de Roma advirtió a los jóvenes de que Cristo llama a la puerta de sus corazones y les pide que “vayan por caminos llamando a las puertas de otros, invitando a acogerlo en sus vidas”.

El Santo Padre cuestionó a los chicos si están dispuestos a decirle que “sí”, al Señor, a lo que ellos respondieron con un fuerte “¡Sí!” y con muchos aplausos. Les dio tres consejos para ser verdaderos testigos del Evangelio: confiar en la fuerza que Cristo les da, permanecer cerca del Señor con la oración cotidiana y finalmente que sus pensamientos y acciones estén guiados por la sabiduría de la palabra de Cristo y el poder de su verdad.