Por Leo García-Ayala |

Muchos de mis compañeros de grupo van a votar por primera vez en estas elecciones; sin embargo, la mayoría no se siente motivado para participar: “¿Para qué? Todos los políticos son corruptos y sólo buscan ganar para llenarse los bolsillos”, nos dijo René, el más renuente de todos. “Pues a ver quién queda”, comentó Yuli, más preocupada por una uña que se le rompió que por la plática que teníamos.

Según los analistas, esta votación va a ser definida, en gran medida, por los jóvenes y las mujeres: “Cerca de 18 millones de jóvenes en el país podrán votar por primera vez en las elecciones locales y federales del próximo 7 de junio”, según informó Héctor Castro Rivadeneyra, vocal ejecutivo del Instituto Nacional Electoral (INE). 

También señaló que la lista nominal está integrada en promedio por 82 millones de ciudadanos, de los cuales, 30 por ciento son jóvenes de 18 a 29 años de edad. Este grupo de edad está más preocupado por el empleo y la educación, pero cada vez más por la inseguridad. Al mismo tiempo, tienen menor interés por las campañas, ignoran cuándo son las elecciones y son a los que menos les importa quién gane la elección.

Sobre esta conversación y los datos de los analistas platicamos con nuestro asesor del grupo juvenil. “Nuestro voto debe ser informado y razonado”, nos dijo. “¿Cómo le hacemos?”, le preguntamos. Quedó de reflexionar sobre los pasos que tendríamos que dar en el grupo para prepararnos a este gran acontecimiento, respetando nuestra conciencia y nuestra personal simpatía por alguno de los candidatos contendientes.

El círculo de la democracia

En la siguiente reunión del grupo, el padre se extrañó de que este año los obispos de México no hayan impulsado una campaña informativa más incisiva, mejor orquestada, para alentar la participación democrática. El eternamente inconforme René dijo: “¿No será que quieren que las cosas sigan igual?”. Nuestro asesor nos habló del tímido mensaje que hicieron publico los obispos el mes pasado, pero, lamentó, con muy poca difusión.

Sin embargo, el asesor nos llevó una propuesta: “Vamos a hacer un taller sobre la democracia”, y nos habló de una iniciativa que hace tres años puso en marcha la Comisión Episcopal de Pastoral Social, llamada “El círculo de la democracia”. Nos comentó que este material, que se puede conseguir fácilmente en Internet, tenía como objetivo “favorecer espacios de diálogo y reflexión para la construcción de la Democracia en nuestra Patria”.

Así que pusimos manos a la obra: durante dos semanas nos hemos puesto a trabajar los temas  del taller. El padre nos presentó unas diapositivas donde se leía el plan de este trabajo propuesto por los obispos:

“Con el fin de dar aliento en este año electoral, a la esperanza de los mexicanos e involucrarse posi­tivamente en el anuncio de la Buena Noticia que Nuestro Señor Jesucristo ha traído con su Encarnación en nuestra historia; se ha elaborado esta propuesta de 12 sesiones, en las cuales, a través del método de la Enseñanza Social de la Iglesia: Ver, Juzgar y Actuar, se pretende fomentar momentos de análisis de las realidades locales, para que iluminándolas con la luz de la Palabra de Dios y del Magisterio de la Iglesia, puedan acordarse caminos conjuntos, agendas comunes y compromisos comunitarios en beneficio de México”.

También nos comentó nuestro asesor que “estos talleres, dirigidos a la formación de los agentes de las diversas pastorales de la Iglesia, tienen como finalidad contribuir a que el Pueblo de Dios decida libremente su voto en las elecciones, a favor de aquella opción política que responda al bien común desde estos cuatro pilares que con­forman el círculo de la democracia”.

La secuencia que siguen estos talleres, incluye una reflexión ini­cial acerca de la Paz, para luego abordar los temas del desarrollo y la participación ciudadana de nuestros pueblos; para concluir  hablando sobre el compromiso de construir la fraternidad y la  solidaridad.

El material se puede consultar aquí: http://es.slideshare.net/caritasmexicana/taller-democracia-45524055