Dejar el pasado atrás, sanar las heridas del alma, olvidar los recuerdos dañinos, en una palabra perdonar al otro y a nosotros mismos por lo que hemos vivido, la ciencia ha trabajado con grupos para demostrar que la acción de perdonar genera beneficios de bienestar de vida, ligado a las premisas religiosas de perdonar al hermano que nos hizo daño, se ha comprado que la mente y el cuerpo físico sanan cuando se olvidan sin dolor y resentimiento los daños emocionales de nuestro pasado. Los expertos afirman que el resentimiento produce problemas de osteoporosis, digestión y problemas cardíacos. Desde la medicina se ha comprobado que el 80% de las enfermedades son psicosomáticas, es decir que inician cuando el espíritu y la mente enfermaron a causa del odio y rencor, produciendo enfermedades físicas más adelante. La ira, el enojo y  el resentimiento se guardan en el hígado, produciendo trastornos alimenticios e incluso tumores.

LOS BENEFICIOS DEL PERDÓN

Si has tenido una vida complicada, con grandes daños emocionales e incluso físicos, la mejor estrategia para vivir en paz es perdonar y olvidar los estragos del pasado, que sucedieron en un momento pero que ya se fueron. Médicos y psicólogos han trabajado desde varios años sobre los beneficios del perdón, plasmando con pruebas científicas que perdonar implica desprenderse de lo que ha pasado, con ello se la logrado incrementar la salud física de las personas, seguidas de una salud mental; estudios de cardiología demuestran que cuando se perdona existe una menor frecuencia cardíaca que se ve reflejada en una menor tensión arterial. El perdón ayuda a liberarse del uso de medicamentos para dormir, combate los trastornos de ansiedad y permite que seamos más propensos a vivir más años. El perdón verdadero incrementa los niveles de inmunidad, reduce los períodos de estrés y de dolor físico.

CONTRA ODIO, AMOR, UN PERDÓN QUE LIBERA

Cuando se les pregunta a los hombres si es necesario considerar el perdón en una situación de odio, el 70% responde afirmativamente. El perdón como un ejercicio de liberación logra que hombres y mujeres vivan con mayor equilibrio, felicidad y paz interior. Ante situaciones de odio producida por guerras, conflictos familiares, infidelidad, abandono y violencia física el perdón sana tanto a la persona que perdona como a su entorno. Las profundas tristezas deparan en depresiones, abren una brecha en el alma para hacer un vacío en el cuerpo, es por ello que terapeutas recomiendan perdonar los hechos que castigan a la persona, olvidar las emociones que dañan y liberar a la mente de los sentimientos que reprimen. Estudios avalan que las emociones positivas y negativas tienen grandes impactos en las estructuras moleculares.

LA VIRTUD DE PERDONAR

El perdón no es un acto de debilidad ni vulnerabilidad, al contrario la persona que perdona tiene mayor valentía, sabiduría y coraje para crear una vida más sana. Cuando se perdona se desarrollan nuevas virtudes como la generosidad, la compasión y la bondad para consigo mismo y con los demás. El dolor que produce el enfado o la ira se sobrepone con acciones de misericordia y paz, producto de un perdón meditado y consciente. Estudios de la Universidad de Virginia sobre el perdón como virtud han arrojado que las personas que han sufrido grandes ofensas cuando recuerdan los hechos con resentimiento, sufren de altos niveles de estrés y ansiedad, mientras que aquellos que vislumbran a la persona que los hirió y la perdonan, sus indicadores regresan a la normalidad.

EVIDENCIAS CIENTÍFICAS QUE COMPRUEBAN EL PODER SANADOR  DE PERDONAR

Múltiples centros de estudios norteamericanos han publicando en las últimas fechas las evidencias científicas sobre el hecho de perdonar, reportando que desde la práctica científica las personas que deciden olvidar y perdonar los daños reportan menos dolor, mientras que pacientes con cáncer una vez que son ayudados para  liberar el odio a través de la confesión con un sacerdote o mediante ejercicios de oración continua, sus niveles de esperanza de vida frente a la enfermedad incrementan. Parejas y matrimonios han evidenciado que el perdón los mantiene unidos y con canales de comunicación para solucionar conflictos. Por otro lado, estudios irlandeses con niños que han vivido en causas hostiles, reportan que cuando se les enseña que perdonar es pensar en el otro, reportan menos acciones de rabia y malestar social.

CONSEJOS PARA PODER PERDONAR

  • Toma la decisión de perdonarte a ti y a los demás con acto de acción y no de palabra.
  • Asiste a un confesionario y libera tu corazó
  • Mantente en calma, no actúes con prisa esperando olvidar inmediatamente.
  • Reflexiona por qué perdonar te puede ayudar.
  • Asume que tú eres el único responsable de tú vida aquí en la tierra.
  • Acepta tus errores y exprésalos con actos generosos de perdó
  • Imagínate a la persona que te dañó y haz las pases con ella.

Por Mary Velázquez Dorantes