AGENDA INTERNACIONAL | Por Georg EICKHOFF |

Después de anunciar la victoria sobre la organización terrorista del Estado Islámico que controló, durante tres años, gran parte del territorio nacional, Irak está buscando ahora la ayuda internacional para la reconstrucción del país devastado por la guerra y el terrorismo.

Hacen falta por lo menos 88 mil millones de dólares en donaciones y créditos para reconstruir la infraestructura del país entero y de ciudades sitiadas y liberadas después de largas batallas como la famosa Mossul (la antigua Ninive), en el Norte del Irak.

Por medio de una conferencia de naciones donantes, los pasados días 11 a 13 de febrero, en el reino vecino de Kuwait, las autoridades han intentado llamar la atención del mundo sobre las necesidades de la reconstrucción. Más de 77 mil viviendas están completamente destruidas y 140 mil seriamente dañadas.

La conferencia reunió donantes, pero también negociantes y organizaciones no gubernamentales. Las más de 2,000 empresas invitadas esperaban el tercer y último día dedicado a los anuncios de los gobiernos sobre los montos de sus aportes. La reconstrucción es un negocio como lo fue la destrucción.

La guerra del Estado Islámico en Irak y Siria fue en gran parte una guerra contra las minorías cristianas. El terror llevado a Europa fue un terror expresamente dirigido contra cristianos. Por medio de los estados e instituciones multilaterales de Occidente son muchos cristianos que pagan ahora por la reconstrucción de Irak. Por otro lado, se apela a la solidaridad entre musulmanes y entre los países de la región (algunos de ellos muy ricos) para financiar la reconstrucción. La guerra en Irak y Siria fue una tarea de muchos países del mundo y lo es la paz.

Pero no son solamente intenciones altruistas e intereses pacíficos que reunieron a tanta gente en la conferencia de donantes en Kuwait. Ha llegado a ser mítico y fue sin duda enormemente exitoso el Plano Marshall de los Estados Unidos para la reconstrucción de Europa después de la Segunda Guerra Mundial. El Plano Marshall era también un plan de Occidente contra el comunismo. Formaba parte de la llamada Guerra Fría. Donar y dar créditos para la reconstrucción de Irak son medios en la confrontación entre modelos de vida que sigue involucrando Occidente y el mundo islámico.