Por Arturo Maximiliano García

Si te cayó una lana extra este mes y puedes invertirla en el enganche para un terreno o una casa, será sin duda una excelente decisión. Recuerda que una cosa es ahorrar y otra es invertir.

Ahorrar no necesariamente lleva consigo un rendimiento, pero una inversión sí. Te pongo un ejemplo, si pones $10,000 pesos literalmente abajo del colchón o adentro del closet, al término de un año seguirán siendo $10,000 pesos, menos la inflación.

Haberlos ahorrado ya fue, en principio, una buena decisión, pero es mejor invertirlos, es decir buscar que tu dinero se haga más.

En este sentido, los inmuebles son más que un ahorro una inversión, ya sea un terreno, casa o local comercial, toda vez que con el tiempo suelen aumentar su valor o incluso se pueden rentar o ambas cosas a la par.

Otra forma común de inversión puede ser poner nuestro dinero en una cuenta que te genere intereses o de plano empezando un negocio con el dinero ahorrado. Si vas a invertir en inmuebles toma en cuenta esto:

Ubicación, ubicación, ubicación

El valor de tu propiedad crecerá más rápido si tienes visión con respecto a su ubicación y su cercanía con vías de acceso, comercios y un entorno de seguridad.

Mi casa u oficina como inversión

El bien que adquieras puede ser tu primera casa u oficina, por lo que, además de tu gusto personal, debes tomar en cuenta elementos como ubicación, accesibilidad y funcionalidad, ya que esto te facilitará las cosas el día de mañana que quizá quieras rentarla o venderla para comprar otra o simplemente por generar liquidez para alguna otra necesidad o proyecto.

Ya no pagues renta

Comprar una casa u oficina también puede hacer que dejes de pagar renta. Incluso en algunos casos pudiera ser conveniente contratar un crédito bancario para adquirir el inmueble, siempre que la mensualidad, con tasa fija, esté entre los rangos de la renta que estabas pagando, aunque deberás tomar en cuenta que rentar y adquirir un crédito son compromisos completamente distintos. Si lo vas a hacer vía crédito, algunos expertos sugieren que las mensualidades que tengas que pagar no superen el 30% de tus ingresos.

No te confundas, el inmueble no siempre es dinero a la mano

Debes tener claro que adquirir un terreno, casa u oficina como forma de ahorrar y de invertir no es por sí mismo lo que se le llama tener liquidez o dinero en la mano. Toma en cuenta que ante una necesidad económica urgente tendrás que esperar a que alguien se anime a comprar tu inmueble, lo que puede ser en un mes o en un año.

Diversifica

Si ya compraste un inmueble como forma de invertir y ahorrar sabiendo que no siempre implica liquidez, trata en cuanto puedas de ir haciendo tu guardadito para una necesidad como quedarte desempleado o cualquier otra emergencia, de las cuales los bienes inmuebles no siempre pueden ser la solución cuando necesitas disponer de dinero en el momento.

Inmueble como garantía

Si sabes manejar bien tu dinero, un terreno o una casa pueden ser usados como garantía de créditos bancarios que te ayudarán a obtener recursos a una mejor tasa de interés.

www.arturomaximiliano.com.mx

Publicado en la edición impresa de El Observador del 30 de diciembre de 2018 No.1225