Se buscan bienhechores valientes para ayudar a hombres y mujeres de gran experiencia.

Por Rubicela Muñiz

Los adultos mayores son considerados una población vulnerable. Sus necesidades crecen con el paso de los años. Todo puede ser más llevadero cuando se encuentran en un núcleo familiar, pero si su refugio es un asilo que vela por su bienestar, dependen de la caridad.

El Asilo San Sebastián, ubicado en la ciudad de Querétaro, hace esta labor desde hace muchos años, pero, como muchas otras instituciones, se ha visto afectado por la pandemia del coronavirus, toda vez que las actividades que le generan ingresos han sido suspendidas. Para subsanar un poco esta área lanzaron la campaña “Se buscan 100 voluntarios para el programa 50 por 50”, de la que nos habla el padre Gabriel Álvarez Hernández, director del Asilo.

“La cuestión de la pandemia ha hecho que cancelemos todas las actividades, todos los eventos que nos generan algún ingreso. Por lo tanto hicimos una campaña que se llama ‘Se buscan 100 voluntarios para el programa 50 por 50’, que consiste en que 100 amigos, 100 voluntarios, 100 bienhechores bien valientes, busquen contactar a 50 personas, y que cada una de esas personas done, bajo la administración de quien lo invitó, 50 pesos. Así, de esta manera, una persona que junta 50 amigos, puede juntar hasta 2 mil 500 pesos y puede depositarlos para beneficio del asilo”.

Dentro de las actividades que generan ingresos, y que han sido suspendidas, están las visitas del padre Gabriel a escuelas y centros de trabajo donde se les invita a conocer el asilo, y a que durante esa visita lleven consigo un regalo para los abuelos, que pueden ser artículos personales de mayor necesidad. “Otra actividad, que se realiza cada miércoles en el jardín del asilo, lleva por nombre ‘Invita el café a un abuelo’. Los que se inscriben visitan el asilo y le invitan un café a un abuelo. Hay muchachos que nos ayudan a ser meseros con comanda, hay repostería, hay quien ha estudiado gastronomía que nos ayuda para preparar las comidas y de esta manera tenemos un ambiente que logra varios objetivos: que los abuelos sean visitados, que ellos puedan platicar con más personas, sensibilizar a la población y, junto con esto, una entrada económica, ya que, gracias a la venta de los miércoles, podemos comprar fruta y verdura”, explica el padre Gabriel.

Como parte de la prevención, varios trabajadores del asilo fueron enviados a casa, conservando su salario; se redujeron los turnos de atención para evitar aglomeración y se suspendió la visita de familiares.

“Los abuelitos la están pasando bien, están contentos. Dicen que no es cierto lo que pasa afuera, se dan cuenta por las noticias, se dan cuenta de que los familiares no los están visitando. Sí extrañan las visitas de las personas, sin embargo están tranquilos y, sobre todo, sanos”.

Hasta el momento la campaña “50 por 50”, que no será permanente, ha tenido buena respuesta. Es una campaña que requiere “que la gente entienda qué es lo que va a hacer, si se va convertir en multiplicador o en sumador; es decir, sumas 50 pesos o te multiplicas, es decir, eres de los que consigues 50 personas”.

“Con esta pandemia hemos descubierto que mucha gente está al pendiente del asilo y de sus actividades. Les agradecemos sus depósitos, y les garantizamos que están en nuestro corazón y en nuestras oraciones”, concluye el director del asilo.

CÓMO AYUDAR

Transfiere a Asilo San Sebastián IAP

  • » Banorte código banco: 0236
  • » Cuenta: 0536700885
  • » Clabe: 072680005367008855
  • » Teléfono: 442 212 18 61

Publicado en la edición semanal digital de El Observador del 17 de mayo de 2020. No. 1297