Ser funcionario de casillas en Tijuana puede ser muy peligroso, pero estas monjitas de clausura no dudaron en ofrecerse para garantizar el derecho de sus conciudadanos a votar

Por Jesús V. Picón / Aleteia

El domingo 6 de junio en México se llevaron a cabo elecciones electorales, para algunos las elecciones intermedias más importantes de la historia, donde se eligieron gobernadores, diputados y alcaldes. Ese día rápidamente se hizo viral una foto donde aparecían unas monjitas como funcionarias de casillas.

Nadie sabía quiénes eran esas monjitas, algunos de hecho pensaron que la foto era una broma o fake, pero Aleteia investigó y dio con el origen de las fotos de las monjas funcionarias de casillas.

Aquí la entrevista que concedieron a Aleteia tres de estas hermanas solidarias.

Hermanas, ¿cómo se llama la congregación a la que ustedes pertenecen, quién la fundó y cuál es su carisma?

Somos la Orden del Santísimo Salvador y Santa Brígida. Nuestra fundadora es santa Brígida de Suecia en el año 1370.

Nuestro carisma es contemplar a Jesús crucificado, acompañarlo presente en la Eucaristía. Nosotras somos de vida contemplativa, de claustro.

Somos sor Verónica María del Espíritu Santo, 28 años, de Tijuana, Baja California; sor Alma Leticia de San Agustín, de 34 años, de Torreón Coahuila; y sor Emily María del Santísimo Salvador, 27 años, de Guerrero.

¿Qué sucedió con ustedes el pasado domingo 6 de junio?

El domingo muy temprano fuimos a las casillas electorales para realizar nuestra votación, cumpliendo con nuestro deber. Pero estando allá, siendo como las 8 de la mañana, nos dimos cuenta de que había un poquito de desorden porque no habían llegado los funcionarios de casilla.

Había muchas personas haciendo fila; entonces las encargadas del INE (Instituto Nacional Electoral) y del IEEBC (Instituto Estatal Electoral de Baja California) nos preguntaron a los que estábamos allí si alguno quería apoyar como funcionario de casilla, y muchas personas respondían que tenían mucho trabajo y que no podían permanecer ahí.

Nosotras pensamos que quizá faltaba solamente algún funcionario, pero resultó que en todas las casillas electorales, que eran 7, faltaban miembros, y nos estaban diciendo que por eso no podían empezar las votaciones. Estuvimos esperando cerca de 1 hora y media para ver si llegaban los que debían estar de funcionarios, y nos vimos en la necesidad de apoyar a los que sí llegaron a las casillas para que pudiera haber elecciones en este lugar.

Nosotras quisimos ayudar. Éramos 14 las hermanas las que estábamos ahí. Entonces nuestra abadesa nos dio permiso para ayudar en las casillas. Así que estuvimos ayudando como funcionarias de casilla. Estuvimos ahí desde las 8 de la mañana hasta casi las 11 de la noche, apoyando en todo lo que pudimos.

¿Qué pasó con los ciudadanos cuando veían que estaban unas religiosas atendiendo la casilla? ¿Qué comentarios recibieron?

Sí tuvimos buenos comentarios, pero también críticas: algunas personas decían: “Mejor me hubiera disfrazado de monja para entrar primero”, en vez de preguntarnos qué estábamos haciendo ahí, pues al fin de cuentas estábamos apoyando en la casilla.

Otros sí se molestaban diciendo que qué estábamos haciendo ahí. Pero muchas personas nos decían, y era bonito escucharlas, que éramos enviadas de Dios, que los habíamos salvado, que si no hubiera sido por nuestro apoyo se hubieran cerrado las casillas. Y la verdad es que hubo casillas en las que las monjitas nos ocupamos casi completamente, sólo con una persona seglar y las demás puras religiosas atendiendo.

Entonces, en general, recibimos comentarios positivos de que, si no hubiéramos estado, no hubieran podido llevarse a cabo las elecciones en aquellas casillas, y que Dios nos había enviado para eso.

¿Entonces cuántas de ustedes estuvieron en casillas?

Fuimos 14 hermanas a esa hora a votar, y todas nos quedamos. En unas casillas había de 2 a 3 hermanas, pero había otra en que había 4 religiosas y un solo seglar, el cual estaba haciendo la función de presidente, mientras que la primera secretaria, la segunda secretaria y las escrutadoras eran monjitas.

¿Qué esperan ustedes del pueblo de México después de estas elecciones?

Esperamos que el pueblo de México vuelva a nuestro Señor, y que vuelva a nuestra Señora, que decidió quedarse entre nosotros.

Si todos queremos lo mejor para nuestro país, y si todos realmente buscamos la paz, buscamos el bien, y se nos está ofreciendo un medio para hacerlo, entonces que lo hagamos de forma pacífica, de forma libre. Pero el domingo, que era un día tan importante, al ver cuántos faltaron a votar, sí fue muy triste; y la mayoría de los que no votaron son jóvenes, lo que es todavía más triste.

¿Quién les tomó la foto y quién la compartió en redes sociales?

Yo la tomé (sor Ema); se la envié a mi abadesa para decirle que ya estábamos ejerciendo, y ella se la compartió a su hermana, quien a su vez la compartió con el Frente Nacional por la Familia, y de ahí se hizo viral.

Entrevista completa:

https://es.aleteia.org/2021/06/08/por-que-esta-imagen-de-monjas-en-las-elecciones-emociono-a-mexico/

Publicado en la edición semanal impresa de El Observador del 20 de junio de 2021 No. 1354