Por Mary Velázquez Dorantes

Los atentados contra la vida humana son cada vez más, el vientre materno se ha convertido en la mirilla de muchos y la vida está en peligro. Sin embargo, no podemos declinar en la batalla, aunque parecieran que todos los frentes están atrincherados. El cristiano tiene una gran defensa, la oración de la vida, encomendada a Santa María Virgen de la vida, con el rosario como arma defensora y con la fe puesta hacia Dios.

La vida corre peligro, pero también todos aquellos actores que no la defienden: jueces, magistrados, abogados, médicos, enfermeras, movimientos ideológicos, medios de comunicación y una larga lista de todos aquellos que frente a un pronunciamiento en defensa del niño que está por nacer, no lo hacen.

La vida naciente nos ayuda a apreciar el gran milagro que ocurre dentro del vientre materno, el Creador dispone de espacio para hacer fecundo su amor por la humanidad. ¿Cómo podemos juntar nuestras oraciones en un gran colectivo y pedir la intercesión de María para salvar vidas? En esta edición te daremos algunas pistas con las que puedes activar tus oraciones.

MINISTERIOS POR LA VIDA

No existe oración que sea desechada por Dios, toda oración llega a sus manos. Uno de los quehaceres más importantes para la defensa de la vida son los ministerios orantes por la vida del no nacido. En Ezequiel Montes, Querétaro, por ejemplo, todos los días se reúnen ante Jesús Sacramentado y se ofrece una hora por la vida, junto con el rosario de la vida.

Cada uno de nosotros podemos ofrecer una hora por la vida humana no nacida, pero además podemos durante nueve meses adoptar espiritualmente a un niño o niña que peligra en el vientre materno. Los ministerios orantes por la vida hacen un gran trabajo, entregando plegarias al Santísimo para que guíe a toda la humanidad, para que la vida del indefenso no sea tentada.

Cada uno de nosotros podemos ofrecer una oración activa. Si te sumas a uno de los grupos de oración en esta sintonía puedes pedir por la unión de los esposos y su amor fecundo, por las asambleas legislativas, por el quehacer de los científicos y medios, por los economistas que promueven el no nacimiento de más personas, por los matrimonios que no pueden tener hijos, por los niños abandonados, por la ciencia y los tratamiento que destruyen el embrión humano. Tenemos muchas opciones para que Dios escuche nuestras oraciones.

ROSARIO POR LA VIDA DEL NO NACIDO

El aborto es el gran atentado por la vida. María, en su advocación de la Señora de la Vida, ha dado muchas promesas para aquellos que ofrecen el rosario de los no nacidos. Este rosario ofrece cada Ave María por la salvación de un bebé abortado, pero además cada una de sus cuentas consuela el corazón afligido de Jesús por todos los abortos que suceden en el mundo.

El rosario del no nacido también aboga por las almas que se encuentran en purgatorio y participaron de alguna u otra forma en un aborto, además de traer consigo las meditaciones a favor de la vida con su jaculatoria: ¡Jesús, protege y salva a los no nacidos! Las cuentas de este rosario representan las lágrimas de Dios por las muertes que el aborto ocasiona y, cada uno de los misterios que podemos ofrecer en oración, hacen referencia a la vida del niño que está en el vientre, por ejemplo, la Anunciación, la Natividad, la Visitación. Las letanías son profundamente orantes, dado que se ofrecen a todos aquellos que hayan rechazado la vida, por los que se han burlado, por los movimientos anti-vida, por las mujeres abusadas o por el silencio operante ante la defensa de la vida humana.

MOVIMIENTOS PRO VIDA

Todos podemos defender la vida del no nacido, una opción es trabajar con los movimientos pro vida, lo podemos hacer desde casa colaborando con nuestras oraciones a favor de los ellos, pero también donando ropa a los niños en casas hogares abandonados; visitando a las futuras madres que siente soledad y miedo por dar a luz; utilizando nuestras redes sociales como agentes activos de la vida.

En nuestra comunidad o barrio podemos dedicar un día a la defensa de la vida, explicando todos los efectos colaterales del aborto o podemos visitar a madres y padres que sufren por haber abortado. Cada tarea que nosotros realicemos ayudará a cambiar la realidad del no nacido, pero lo más importante es hacerla.

Publicado en la edición semanal impresa de El Observador del 19 de septiembre de 2021 No. 1367