Por Rubicela Muñiz
En un mundo donde la Navidad se ha tornado materialista y eminentemente comercial, un matrimonio ecuatoriano ha emprendido una misión audaz: devolverle a la temporada de Adviento su significado espiritual. Francisco y Daniela, el CEO y la cofundadora de la aplicación de formación cristiana Theo, buscan establecer el récord mundial del Adviento infantil más grande del mundo, con el objetivo de congregar a un millón de niños que, junto a sus padres, se preparen para la venida de Jesús.
Desde su lanzamiento en febrero, Theo ha demostrado un crecimiento explosivo, acumulando cerca de dos millones de usuarios y más de seis mil reseñas positivas, un fenómeno que sus creadores atribuyen a la necesidad latente de las familias de encontrar un espacio seguro y atractivo para la formación en la fe.
“En los últimos cinco o seis años nos hemos dedicado a trabajar por los niños y por las familias. En el camino, Dios nos fue mostrando la gran necesidad de hablar de Él”, explica Francisco.
Esperar a Alguien, no algo
La motivación principal detrás de este intento de récord no es solo la cifra, sino el impacto en el hogar. La pareja enfatiza que Theo no es una aplicación para que los niños la usen solos, sino una herramienta para la conexión familiar y el crecimiento conjunto en la fe.
“Lo más lindo es poder entender que los padres entran a ser parte de esta actividad. Queremos devolver al niño la idea de que la Navidad no es esperar algo, no es esperar un regalo o los juguetes, sino que vamos a esperar a Alguien”, afirma Daniela.
La cofundadora de Theo está convencida de que la aplicación ayuda a fortalecer el vínculo padre-hijo al sembrar la “buena semilla”, haciendo a los padres más presentes en la educación y crianza espiritual. “¡Qué maravilla que padres con hijos mediten en el Evangelio y en la venida de Jesús!”, exclama, recordando que detrás del objetivo de un millón de niños hay, al menos, un millón de padres participando activamente.
25 días de contenido inspirador
El programa de Adviento tendrá una duración de 25 días, desde el 30 de noviembre hasta el 24 de diciembre. El contenido ha sido cuidadosamente diseñado para que resulte atractivo a los niños, principalmente en el rango de 4 a 12 años, aunque incluye música y oraciones para un público más amplio.
Para lograr este cometido, el equipo se apoya en su vasta experiencia en la creación de contenido infantil. “Dani ha escrito más de 400 cuentos para niños, además de que su voz en la narración realmente cautiva”, comenta Francisco.
La estructura diaria del Adviento se basa en un hilo conductor:
- Lectura bíblica: inician con la lectura de Lucas, capítulos 1 y 2, sobre el nacimiento de Jesús, a cargo de invitados especiales.
- Meditación y cuentos: Se ofrece una meditación sobre la lectura, seguida de cuentos divertidos y videos cortos que profundizan en la historia.
- Reto familiar: La clave está en el desafío diario, una actividad que siempre deben realizar el padre y el hijo juntos. Durante la semana, se propone “aprender a ser pesebres”, que simboliza “quitar todo lo que tengo para que venga Jesús”.
La sostenibilidad y la misión de la “iglesia doméstica”
El desafío busca convertir la oración en un “hábito familiar diario”. Además de las meditaciones compartidas, que están diseñadas para ser escuchadas activamente por padres e hijos, Theo cuenta con el apoyo de reconocidos grupos de música católica como Talita Kum (Argentina) y Fruto del Madero (Colombia), quienes contribuyen con música y videos que encantan a los más pequeños. Incluso se lanzará una canción exclusiva inspirada en la mascota, el burro Theodore.
Respecto al costo de la aplicación, Francisco explica la estrategia de sostenibilidad: “La aplicación tiene contenido gratuito de por vida, pero tiene un plan de suscripción para quien nos quieran apoyar”. Con un costo anual accesible (800 pesos para México, en el que pueden ingresar varios usuarios), este plan les permite cubrir los gastos, ya que estiman que el 60% de los usuarios del Adviento serán niños de escasos recursos.
Más allá del Adviento, los planes para la aplicación son ambiciosos. Para 2026, la meta es alcanzar los 10 millones de familias. “Vamos a lanzar una serie de contenido, como el estudio de la Biblia para niños, y nuevos productos de formación cristiana, como libros y otros artículos más”, señala Francisco.
Finalmente, Daniela enfatiza la visión de la aplicación: “Que los padres deleguen menos y se hagan cargo de esa iglesia doméstica. Deben evangelizar en su propia casa”.
El llamado de Francisco y Daniela a la comunidad es doble: descargar la aplicación Theo (es gratuita) y ayudar a compartir la iniciativa, abriendo el corazón de los padres para involucrarse y experimentar la alegría de vivir la fe en familia.
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Publicado en la edición semanal impresa de El Observador del 23 de noviembre de 2025 No. 1585





