Jean Meyer conoce bien lo que puede suceder en el próximo viaje del Papa León XIV a Turquía, donde, además de conmemorar los 1700 años del Concilio de Nicea, también se encontrará con Bartolomé I para estrechar los lazos de los dos pulmones con los que respira la Iglesia católica. Autor de La gran controversia, libro de 500 páginas en el que explora magistralmente los encuentros y desencuentros entre las iglesias católica y ortodoxa desde sus orígenes a nuestros días.
En el número pasado de El Observador tocamos este tema. La idea era que Jean nos diera su opinión sobre este viaje que podría ser histórico. No pudo entrar por las razones que expone, sin embargo, hay una nota de esperanza que me lleva a publicar este breve intercambio por correo electrónico. (Jaime Septién)
Querido Jean, te saludo con mucho gusto. Te robo un pedacito de tu tiempo. Como bien sabes, el papa León XIV va a ir del 27 de noviembre al 2 de diciembre a Turquía y al Líbano. En el programa hecho público destacan varios actos, empezando por el encuentro ecuménico de oración cerca de las excavaciones de la antigua basílica de San Neófito en İznik, que será el punto culminante de las celebraciones por los 1700 años de Nicea. Pero también, en Turquía, la firma de una Declaración Conjunta con el Patriarca de Constantinopla, Bartolomé I, en el Palacio Patriarcal de Estambul y la visita a la Sultan Ahmet Camii, más conocida como la Mezquita Azul, una de las más importantes de Estambul. Mi pregunta —si tienes tiempo y ganas de contestar— es la siguiente:
-¿Qué importancia tiene o puede tener tanto para el acercamiento entre las Iglesias de Oriente y Occidente el encuentro ecuménico de Nicea por los 1,700 años y la firma con Bartolomé I en Estambul?
Estoy preparando un número para El Observador sobre esta visita y me encantaría tener la opinión del autor de La gran controversia al que tanto admiro.
Un abrazo: Jaime
Publicado en la edición semanal impresa de El Observador del 23 de noviembre de 2025 No. 1585





