Por VC Noticias
Durante una estancia en la arquidiócesis de Valladolid (Reino de España), el cardenal arzobispo de México, Carlos Aguiar Retes, se ha reunido con el arzobispo Luis Argüello García, presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), y declaró su apoyo a la causa de beatificación de la reina Isabel de Castilla, La Católica; causa, que, por el otro lado, está bloqueada para la Santa Sede desde el papa Juan Pablo II.
En la reunión, realizada en el Centro de Espiritualidad de la Arquidiócesis con la Comisión de la Causa de Beatificación de la reina Isabel La Católica, el arzobispo Argüello asegró que «La causa de Isabel puede contribuir a un nuevo abrazo entre las Iglesias de España y de América, vinculadas a un propósito común y a una misión de anunciar el Evangelio».
Sin embargo, desde el Roma se afirma que el Dicasterio de las Causas de los Santos en Roma no podría dar su anuencia al proceso en sí: «Alentar a que se invierta tiempo y dinero en una causa que ya se ha dado por cerrada no es de recibo, pensando sobre todo en una errada ilusión que se puede generar en quienes están realizando investigaciones y a quienes se les está pidiendo que contribuyan con fondos», apuntó una fuente vaticana en 2024.
El sacerdote José Luis Rubio Willen, director de la Comisión de la Causa, presentó al cardenal mexicano y a su comitiva los miembros de la comisión de beatificación. Por su parte, Aguiar Retes señaló que, «desde hace tiempo, después de haber estudiado a fondo varios escritos sobre la Reina Isabel, tengo una convicción clara sobre la raíz de la santidad de vida de la reina y sobre la necesidad de que esa santidad sea conocida».
Aguiar Retes hizo un reconocimiento de una Real Cédula de 1503 en la que la reina Isabel, según el cardenal mexicano hizo «un acontecimiento histórico» al dotar a «los naturales de las nuevas tierras de los mismos derechos que los habitantes de las ciudades de España… así como el reconocer que todo ser humano debe ser un hermano para el otro».
En efecto, las cédulas regias del inicio del siglo XVI sobre la administración del trabajo de los indios declaran la intención de la corona española de participar no sólo de las ganancias tributarias sino de la vigilancia en la retribución de los trabajadores: «Nuestra merced e voluntad es, que los indios Nos paguen nuestros tributos e derechos que Nos han de pagar como Nos los pagan nuestros súbditos vecinos de nuestros reinos e señoríos» (Cédula 16 de septiembre de 1501) y «Que cada cacique acuda con el número de indios que vos le señaláredes a la persona o personas que vos nombráredes, para que trabajen en lo que las tales personas le mandaren, pagándoles el jornal que por vos fuere tasado; lo cual fagan e cumplan como personas libres, como lo son, e no como siervos; e faced que sean bien tratados los dichos indios» (Cédula 20 de diciembre 1503).
El purpurado afirmó que la Iglesia mexicana tiene «interés en la causa de Isabel, en que sean bien conocidos los datos fundamentales de su vida y de su espiritualidad. Es necesario dar tiempo para que los rasgos característicos de esta reina en las decisiones importantes para América sean reconocidos por todos».
Agregó que «en un tiempo de políticas agotadas, tanto en toda América como en otros lugares, que no hacen lo que el pueblo necesita, promover la causa de la Reina Isabel significa promover la causa de una mujer, política, que trabajó por el bien de su pueblo, por lo que su pueblo necesitaba, en un lado y en otro del Atlántico».
Por su parte, el arzobispo Argüello enalteció la vida y obra de la monarca Isabel quien «hizo lo posible para que llegara a esas tierras el Evangelio… la importancia de la evangelicación la llevó a un proyecto de unidad, también de España, basado en la fe común». En efecto, entre las críticas a la beatificación de la reina católica está la expulsión de los judíos de territorios castellanos en 1492 o la instauración de la Santa Inquisición en pos de ese proyecto de unidad basado en una fe común.
La Comisión, por su parte, ha confirmado la existencia de varios favores y curaciones inexplicables que por intercesión de la monarca castellana podrían considerarse como milagros para ser puestos a estudio por el Dicasterio Causa de los Santos. Hasta el momento, el bloqueo del proceso de beatificación por parte de la Santa Sede es un misterio. Desde 1990, después de que la positio (la síntesis histórica sobre virtudes y fama de santidad) de Isabel de Castilla fuera bien recibida y elogiada en el Vaticano, los distintos pontífices han sistemáticamente detenido el proceso suplicado «profundizar en el estudio y reflexión para aclarar algunas circunstancias del problema [de la beatificación]».
Finalmente, se destacó que la cooperación entre la Arquidiócesis de México y la Arquidiócesis de Valladolid se emarca en los preparativos de la Novena Intercontinental Guadalupana para celebrar en 2031 los 500 años de la presencia de la Virgen mestiza de Santa María de Guadalupe en el Tepeyac de México. En la reunión también participó el sacerdote Eduardo Aguilar, asesor del presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano y miembro del Equipo Animador de la Novena Intercontinental Guadalupana. Por ello, se ha acordado la celebración conjunta de un Congreso Iberoamericano en México sobre «la contribución de Isabel La Católica al descubrimiento y evangelización de América, así como la defensa de la dignidad y de los derechos humanos».





