Por Javier Muñoz Morales

Acaba de estrenarse en nuestros cines Familia en renta, el nuevo trabajo del renacido actor Brendan Fraser. Hace 3 años ya nos emocionó con su regreso a la gran pantalla en La ballena, de Darren Aronofsky; tal es así que su interpretación fue premiada con el Oscar a mejor actor. Tras algunos papeles secundarios en películas posteriores a La ballena, Brendan Fraser vuelve con fuerza, como protagonista indiscutible, en una película perfecta para su lucimiento.

A ojos de cualquier occidental, la figura de una agencia de familia de alquiler puede sonar a algo rarísimo, de otro planeta; una invención en toda regla. Pero en la cultura nipona, tan diferente de la nuestra, los servicios de este tipo de agencias están en auge desde hace décadas. Actores que interpretan en diversos eventos a padres, hermanos, amigos, compañeros de trabajo… lo que sea que les pidan sus clientes. Algo tendrá que ver el hecho de que Japón sea uno de los países desarrollados que más sufre las consecuencias de vivir en soledad.

Dirige Familia en renta una casi desconocida Hikari que, no obstante, ha realizado algún largometraje y, sobre todo, varios capítulos de las series Beef y Tokyo Vice, por lo que, sobre el papel, no es una mala presentación en absoluto. En esta película Hikari nos presenta a un actor estadounidense en horas bajas, tanto en lo profesional como en lo personal, que intenta salir adelante con trabajos de interpretación hasta que le llegue la nueva gran oportunidad en forma de serie o película.

Ya es gracioso ver a un estadounidense inmerso en la cultura japonesa, tan ajena en muchas costumbres a la occidental. Aquí hay que reseñar el inmenso trabajo de Brendan Fraser, que borda un papel que le encaja a la perfección, derrochando ternura y calidez en su interpretación. Los actores secundarios que le acompañan están al nivel de Fraser, destacando a los actores que encarnan a la niña Mia, al anciano señor Kikuo, al jefe de la agencia Shinji y a su compañera Aiko. Todos ellos, cada uno en su papel, hacen patente la situación de soledad que experimentan. A las grandes interpretaciones hay que añadir la fotografía, preciosa, que combina imágenes del Japón más cosmopolita con paisajes serenos, templos, playas y pequeños pueblos.

Familia en renta explora el complejo tema de los vínculos a partir de la soledad de sus protagonistas; y la figura del actor que representa por encargo un papel que le es totalmente indiferente ejemplifica muy bien esta realidad. Phillip (Brendan Fraser) no se limita a ser un padre por varias semanas para la rebelde Mai, o el periodista que debe hacer una entrevista al anciano señor Kikuo. En el fondo, aunque Phillip interpreta unos papeles que le son desconocidos en la realidad, está dejando algo de sí mismo en ellos y es ahí donde surge el vínculo con las personas concretas. Y ya no es tan fácil desvincularse de ellas. Sucede entonces que tanto Phillip, como Mai, el señor Kikuo, o las otras personas que han contratado sus servicios, se ven de alguna manera vinculados, elevados y sus vidas mejoran. En el fondo, necesitamos ser escuchados, queridos, acompañados, cuidados… y eso es lo que hacen las personas, no los actores; Phillip es mucho más que un buen actor.

En resumen, Rental Family es una película tierna con toques de comedia y, por tanto, muy agradable de ver. Además, la duración es la adecuada y no cae en la sensiblería barata, cosa que se agradece.

Ficha técnica

Título Original: Rental Family
Dirección: Hikari
Guion: Stephen Blahut, Hikari
País: Japón
Año: 2025
Duración: 103 min.
Género: Comedia dramática
Artículo publicado originalmente en cinemanet.info

 

Publicado en la edición semanal impresa de El Observador del 25 de enero de 2026 No. 1594

 


 

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