Por P. Eduardo Hayen Cuarón
Evitar sectarismos dentro de la Iglesia
Cualquier movimiento laical tiene el riesgo de cerrarse en sí mismo y creer que es el mejor camino que existe dentro de la Iglesia para llegar a Dios. Las palabras del papa León para el Camino Neocatecumenal, fundado por Kiko Argüello, no sólo deben aplicarse a ese movimiento que ha hecho tanto bien, sino a todos los demás como la Renovación Caristmática, el Opus Dei, Emaús, Hakuna y Cursillos de cristiandad, entre muchos otros:
«Su misión es particular, pero no exclusiva; su carisma es específico, pero fructifica en comunión… los insto a vivir su espiritualidad sin separarse jamás del resto del cuerpo eclesial, como parte activa de la pastoral ordinaria de las parroquias y sus diversas realidades, en plena comunión con sus hermanos y hermanas, especialmente con los sacerdotes y obispos. Avancen con alegría y humildad, sin cerrazón, como constructores y testigos de comunión».
Isabel la Católica a los altares
En su visita a Valladolid, España, el cardenal mexicano Carlos Aguiar apoyó la beatificación de la reina Isabel de Castilla, cuyo proceso para llegar a los altares ha sido controvertido. Fue en la archidiócesis de Valladolid donde inició el proceso en 1958. San Pablo VI la declaró «Sierva de Dios», sin embargo san Juan Pablo II pausó la evolución de la causa. No se pone en duda la devoción ni la piedad personal de la reina; era, en realidad, una ferviente católica que llevaba una vida de oración, moral recta, obras de caridad y apoyo a la evangelización.
Los obstáculos provienen por la firma de la reina del edicto que obligaba a los judíos a convertirse al catolicismo o abandonar la península, lo que resultó en la expulsión de miles de personas. Además la monarca impulsó la Inquisición, lo que derivó en abusos y ejecuciones. La Iglesia de estos tiempos, que privilegia la paz y el diálogo interreligioso, ha puesto la causa de beatificación en el congelador ya que podría ser un explosivo en las relaciones de la Santa Sede con Israel y con los países de América, en los que Isabel impulsó la evangelización y ésta no estuvo exenta de abusos y atropellos. Quienes estamos a favor de la canonización de Isabel de Castilla pedimos que se le juzgue en su contexto histórico, no con lentes del siglo XXI.
Maltratómetro animal
En cada vez más ciudades el maltrato animal puede ser un delito. En esta ciudad, la Dirección de Atención y Bienestar Animal precisó, en un «maltratómetro», cuáles faltas son graves contra los animales, cuáles son trato inadecuado y cuáles, negligencia. Se consideran formas de maltrato animal no proporcionarles alimento ni agua, exponerlos permanentemente al sol y a la lluvia, abandonarlos, encadenarlos, enjaularlos de forma permanente, hostigarlos.
Estas leyes no son precisas. ¿De qué animales estamos hablando? Es claro que no todos los animales merecen el mismo tratamiento. Hay un ranking animal. Nuestra responsabilidad varía según la especie de bestia que se trate. Las mascotas cumplen con la función de dar compañía a sus amos y hay que cuidarlas; los animales de granja son para darnos alimento y vestido y, por tanto, hay que sacrificarlos. Los insectos son molestos o peligrosos y hay que fumigar las construcciones donde el hombre habita. Los animales salvajes viven en sus ambientes y hay que respetarlos, a menos de que se vuelvan una plaga y, entonces, habrá que abrir las temporadas de cacería para regular su reproducción. El hombre es administrador inteligente de la creación.
Aunque el maltratómetro pueda referirse a las mascotas, no debemos elevarlas a una dignidad tan alta que no podamos ya tocarlas ni con el pétalo de una rosa. Hay miles de perros callejeros que pueden ser portadores de enfermedades. Para ello funcionan bien los centros de control canino, perreras municipales, centros antirrábicos o unidades de control animal que los recogen y, si nadie los reclama, han de sacrificarse. No perdamos de vista que, como reyes de la creación, los seres humanos estamos llamados a ser administradores responsables, y no depredadores, de lo que Dios ha creado.
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