Por EO Redacción
En el 2023, con vistas al Jubileo del 2025, el Papa Francisco creo la “Comisión de los Nuevos Mártires–Testigos de la fe” con el objetivo, dijo entonces, de “recoger los testimonios de vida, hasta el derramamiento de sangre, de estas hermanas y hermanos nuestros para que su memoria sobresalga como un tesoro que custodia la comunidad cristiana”. Y aclaró que dicha búsqueda no solo involucraría “a la Iglesia católica, sino que se extenderá a todas las confesiones cristianas”. “Con todos ellos tenemos una gran deuda y no podemos olvidarlos”, escribió.
En ese mismo año, la comisión vaticana lidera por el arzobispo Fabio Fabene, comenzó un exhaustivo trabajo de investigación tras haberse definido las metodologías y las líneas de compromiso. La encuesta sobre las víctimas cristianas y el ofrecimiento de la vida por parte de laicos, pastores, consagrados y consagradas se sirvió de los esfuerzos ya realizados por la Agencia Fides y otras agencias, pero también de las nuevas investigaciones, con la ayuda de los obispos, las congregaciones religiosas y quienes custodian la memoria de estos cristianos.
Los primeros resultados se dieron a conocer en septiembre del 2025, cuando el Papa León XIV honró, junto a representantes de otras Iglesias, a más de mil 600 “nuevos mártires y testigos de la fe”.
En un año y medio de trabajo se identificaron y confirmaron mil 624 casos de cristianos de todas las confesiones cristianas asesinados a causa de su fe entre el año 2000 y 2025. De ellos, 643 murieron en el África subsahariana, 357 en Asia y Oceanía, 304 en el continente americano, 277 en Oriente Medio y el Magreb, y 43 en Europa.
Resultados para México
Tras concluir su primera fase en México, la Secretaría General de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) gestionó la información y validó a 17 víctimas entre 2000 y 2024, de las cuales 4 son sacerdotes y 13 laicos, quienes habrían derramado su sangre por “oposición al bien traído por el Evangelio o sólo por ser cristianos” desde el año 2000 hasta la fecha.
Aunque esta cifra es lamentable para las víctimas y la comunidad eclesiástica, la violencia por motivos de fe no se encuentra como uno de los motivos de violencia más extendida en medio de la crisis de seguridad nacional del país. La magnitud de la violencia en México se refleja en la mortalidad general. En 2024, el INEGI registró preliminarmente 818 mil 437 defunciones, de las cuales 33 mil 241 fueron por causas externas como agresiones u homicidios.
El censo incluyó 73 diócesis, 19 arquidiócesis y 4 prelaturas que suman un total de 96 diócesis. La Conferencia del Episcopado Mexicano recibió un total de 18 respuestas donde 15 de ellas notificaron que no tienen casos registrados del año 2000 a la fecha del censo, que cumplan con el perfil solicitado; y solamente tres de ellas que corresponden a la Arquidiócesis de Acapulco, la Diócesis de Ciudad Altamirano y la Diócesis de San Cristóbal de las Casas respondieron en sentido afirmativo.
Esperanza para el futuro
Cuando Francisco instituyó la comisión en 2023, adelantó que “los cristianos siguen mostrando, en contextos de gran riesgo, la vitalidad del Bautismo que nos une. No son pocos, en efecto, los que, a pesar de ser conscientes de los peligros que corren, manifiestan su fe o participan en la eucaristía dominical. Otros son asesinados en sus esfuerzos por ayudar en la caridad a la vida de los pobres, por cuidar de los descartados por la sociedad, por valorar y promover el don de la paz y el poder del perdón. Otros son víctimas silenciosas, individuales o colectivas, de los avatares de la historia”.
HALLAZGOS DETALLADOS DEL CENSO
Los resultados validados por la CEM se concentran en tres jurisdicciones del sur del país, con las siguientes víctimas:
- Arquidiócesis de Acapulco (Guerrero):
Catequista Inocencia Prudencio Gómez: Asesinada el 7 de marzo de 2024. Su agresor fue identificado como una persona con adicciones y narcomenudeo.
- Diócesis de Ciudad Altamirano (Guerrero):
Pbro. Habacuc Hernández Benítez: asesinado el 13 de junio de 2009. La causa y el autor del acto violento permanecen desconocidos.
Pbro. Joel Román Salazar: asesinado en diciembre de 2013. Causa y autoría no esclarecida.
Pbro. Gregorio López Gorostieta: secuestrado en diciembre de 2014 y hallado sin vida cuatro días después. Su muerte se atribuye al crimen organizado.
- Diócesis de San Cristóbal de las Casas (Chiapas):
Catequista Simón Pedro Pérez López: asesinado el 5 de julio de 2021. El responsable fue procesado y sentenciado.
Masacre de fieles laicos (12 de mayo de 2024): un grupo de laicos fue asesinado por su compromiso con la reconstrucción de la paz. Ignacio Pérez López, Isidra Sosme Temich, Teresita de Jesús Arrazate González, Rosalinda Bravo López, Yojari Belén Pérez Arreola, Alfonso Pérez Velázquez, Dolores Arrázate Córdova, Azael Sánchez Escalante, Joel Escalante, Urbano, Brandi.
Pbro. Marcelo Pérez Pérez: asesinado el 20 de octubre de 2024. Su muerte se debió a su denuncia de la violencia y la injusticia, así como a su labor en defensa de los derechos humanos y la paz.
La CEM ha señalado que este censo se limitó a personas católicas que “han derramado su sangre a causa de la fe”, por lo que se excluyeron otros casos sin un motivo de fe demostrado. La Secretaría General exhorta a las jurisdicciones eclesiásticas a notificar los casos pertinentes en los primeros treinta días de 2026 para mantener la información actualizada.
Con información de Observatorio Nº. 154 enero 2026
Publicado en la edición semanal impresa de El Observador del 25 de enero de 2026 No. 1594





