Por VC Noticias
Los obispos católicos de Cuba dirigieron un mensaje a todos los cubanos de buena voluntad. Alertaron sobre el empeoramiento de la situación nacional y el riesgo real de un caos social.
El documento, fechado el 31 de enero de 2026, retoma un mensaje previo del 15 de junio. En ese texto, los prelados ya habían señalado la necesidad de cambios estructurales. Afirmaron que se escucha en todo el país que «las cosas no están bien, que no podemos seguir así, que hay que hacer algo para salvar a Cuba y devolvernos la esperanza».
Los obispos indicaron que la realidad ha empeorado desde entonces. Mencionaron noticias recientes, como la eliminación de toda posibilidad de entrada de petróleo al país: «El riesgo de un caos social y de violencia entre los hijos de un mismo pueblo es real», advirtieron.
Expresaron que Cuba necesita cambios urgentes, pero sin más angustia ni dolor: «No más sangre ni más lutos en las familias cubanas», solicitaron. Hicieron un llamado a evitar el aumento del sufrimiento de los pobres, ancianos, enfermos y niños.
El mensaje citó a Juan Pablo II. Recordaron sus palabras de 1998: «el pueblo cubano no puede verse privado de los vínculos con los otros pueblos, que son necesarios para el desarrollo». Los obispos agradecieron la solidaridad internacional tras el huracán Melissa.
Los prelados se refirieron a la postura de la Santa Sede. Coincidieron en que los conflictos entre gobiernos deben resolverse con diálogo y diplomacia, no con coerción. Añadieron que el respeto a la libertad dentro de la nación no debe supeditarse a conflictos externos.
Parafraseando a san Juan Pablo II, los obispos pidieron «que el mundo se abra a Cuba, pero que Cuba se abra a su propio pueblo». Enfatizaron la necesidad de incluir a todos los cubanos, sin exclusiones, y de poner el bien de la nación por encima de intereses de parte.
La Iglesia Católica en Cuba reafirmó su misión de acompañar al pueblo. Mantendrá su labor de oración, anuncio del Evangelio y servicio a los más necesitados. Ofreció su disponibilidad para contribuir a rebajar hostilidades y crear espacios de colaboración para el bien común.
El mensaje citó también al papa León XIV y su llamado a la «hora del amor». Los obispos invocaron a la Virgen de la Caridad del Cobre para que prevalezcan la sensatez y la cordura. Expresaron su deseo de que todos los cubanos puedan vivir en paz, con dignidad y felicidad.





