Por José Luis Oliva
La inteligencia artificial representa un avance extraordinario en potencia y velocidad en tres ámbitos fundamentales:
(A) Enseñar es la presentación organizada de sistemas de hechos, ideas, habilidades y técnicas, e implica tanto a quien comparte el conocimiento como a quien lo recibe. En este terreno, la IA se convierte en un tutor, mentor y profesor de alto nivel, y sobre todo en un poderoso liberador de carga para el docente: automatiza calificaciones, evaluaciones, estadísticas y procesos de seguimiento.
(B) Aprender es un proceso interno, individual, neurobiológico y psicológico mediante el cual se adquieren, modifican o refuerzan conocimientos, conductas y valores a través de la experiencia o el estudio. Las IAs pueden diseñar estrategias personalizadas de aprendizaje de acuerdo con el perfil, las habilidades y el ritmo de cada persona.
(C) Educar es un proceso social de formación orientado al máximo desarrollo de las capacidades individuales y a la socialización, incluyendo la adquisición de valores como el esfuerzo, la soberanía y el respeto, así como la comprensión de derechos y obligaciones. En este ámbito existen al menos diez grandes categorías de aplicación de la IA y más de cien productos, como ChatGPT, Watson ForeCasting, OR-Tools
La cantidad de aplicaciones es apabullante en los tres ámbitos, pero se tienen que seguir pasos previos para desarrollar el pensamiento crítico en el equipo humano, es indispensable para aplicar la IA como católico. Si no se sigue esta lógica —primero el equipo humano— el riesgo es muy alto. A continuación, una posible secuencia.
1.Formación de equipos humanos especializados, ya sea en escuelas (áreas académicas y de gobierno escolar), empresas (áreas funcionales o de procesos) o instituciones eclesiales (pastoral, liturgia, catequesis y áreas de soporte).
- Adquisición de metacognición, para erradicar el pensamiento egoísta y desarrollar un pensamiento trascendente operativo —el pensamiento católico aplicado a la realidad—, proceso que requiere entre cuatro y dieciocho semanas de trabajo en equipo.
- Desarrollo del pensamiento crítico, entrenando además de la metacognición, la flexibilidad cognitiva, alerta situacional y autogestión. Entre 2 y 5 semanas.
- Taller práctico de aplicación de IA, donde los equipos construyen sus propios agentes para soluciones educativas y operativas, estableciendo reglas claras para integrar a las IAs como miembros disciplinados del equipo humano, dando origen a equipos híbridos de alto rendimiento. Entre 1 y 3 semanas.
Si no se desarrolla primero el pensamiento crítico en los equipos humanos, la IA amplifica el pensamiento egoísta y los resultados son devastadores. Si se invierte en desarrollar primero equipos de alto rendimiento híbridos, los equipos alcanzan niveles de desempeño verdaderamente increíbles.
El autor es ingeniero especializado en implementación de software empresarial de misión crítica. Es Project Manager Profesional (PMP) del Project Management Institute (PMI), el referente más serio y reconocido a nivel mundial en administración de proyectos.
Publicado en la edición semanal impresa de El Observador del 22 de febrero de 2026 No. 1598





