¡Ya está disponible el capítulo 30 de nuestra serie de catequesis “Venga a Nosotros Tu Reino”!

«El desprendimiento evangélico no exige necesariamente quedarse sin bienes, sino reconocer que la riqueza es un medio, no el fin de la vida. El problema surge cuando los bienes ocupan el lugar de Dios y cierran el corazón al prójimo. En México vemos con claridad esta tentación: acumulación sin solidaridad, indiferencia ante el sufrimiento, lujo excesivo frente a la pobreza extrema. Por eso la actividad económica debe orientarse siempre al bien común y a la dignidad de las personas».

 

 


 

Por favor, síguenos y comparte: