León XIV, en sus saludos tras el Ángelus, expresa su preocupación por lo que está sucediendo en Oriente Medio y pide que se evite un «abismo irreparable» actuando con diplomacia y promoviendo el bien de los pueblos «que anhelan una convivencia pacífica».
Por Francesca Sabatinelli – Vatican News
Los vientos de guerra que soplan en Irán y en todo Oriente Medio, donde se viven «horas dramáticas», suscitan «profunda preocupación» en el Papa, quien, en el Ángelus del segundo domingo de Cuaresma, invita a las partes implicadas a actuar con «responsabilidad» para evitar que se llegue a un escenario devastador, abandonando así las armas, la violencia y las amenazas para dar paso al diálogo y la diplomacia, y mirando también al bien futuro de los pueblos.
“La estabilidad y la paz no se construyen con amenazas mutuas, ni con armas, que siembran destrucción, dolor y muerte, sino solo a través de un diálogo razonable, auténtico y responsable. Ante la posibilidad de una tragedia de enormes proporciones, hago un sincero llamamiento a las partes implicadas para que asuman la responsabilidad moral de detener la espiral de violencia antes de que se convierta en un abismo irreparable. Que la diplomacia recupere su papel y se promueva el bien de los pueblos, que anhelan una convivencia pacífica, basada en la justicia. Y sigamos rezando por la paz”
Diálogo entre Pakistán y Afganistán
León XIV también observa con dolor otro escenario de guerra, el que se está viviendo en Pakistán y Afganistán, escenario de enfrentamientos en los últimos días.
“Elevo mi súplica por un urgente retorno al diálogo. Recemos juntos para que prevalezca la concordia en todos los conflictos del mundo. Solo la paz, don de Dios, puede sanar las heridas entre los pueblos.”





