Por P. Jesús Silva Castignani
Noelia… ya ha habido muchos vídeos, muchas manifestaciones, muchas palabras, muchas cosas dichas, yo voy a ser bastante claro, y es que me di cuenta: “¿O Cristo o la barbarie?”. Ahora mismo es así como estamos. En el momento en el que hemos quitado a Cristo de en medio, en el que hemos quitado al Dios de Jesucristo, que es nuestro Padre, hemos olvidado que somos hermanos, hemos olvidado que nuestra vida tiene una dignidad infinita, hemos olvidado que el sufrimiento tiene que ser socorrido, tiene que ser acompañado, tiene que ser sanado, y que se puede convertir en algo redentor.
Y nos hemos convertido en una sociedad que ha banalizado la vida. Parece que es algo que se puede hacer lo que quieras con ello, no importa, que no vale nada. La gente se ha acostumbrado a mirar las cosas desde el móvil. Entonces veo en Twitter que una que no sé qué, que se pelea con los abogados de no sé qué, que tal, como si no fuera conmigo, como si no fuera una persona, como si no fuera real, como si no tuviera consecuencias, como si no fuese un signo de nuestra sociedad el hecho de que se mate a una persona de 25 años, a la que no se ha prestado ayuda y se celebre como un logro.
Porque esto lo que nos muestra es la inmensa deshumanización en la que hemos caído, que se ve también en otras cosas, como la interrupción del embarazo, como las guerras, como que la gente se muera de hambre, en lo que llamábamos antes el Tercer Mundo, otras tantas cosas.
Y al final, a mí me llaman radical, dicen que soy muy radical, que soy una persona muy radical, pero es que no hay medias tintas: “¿O Cristo o la barbarie”? que es lo que estamos viviendo. Yo elijo Cristo y yo anuncio a Cristo.
No es que la sociedad sin Cristo no tenga cosas buenas. Sí, hay cosas buenas en todas partes, porque Dios es bueno y la creación es buena. Pero en Occidente hemos llegado a un punto en el que es muy importante que abramos los ojos y que miremos qué clase de mundo estamos construyendo, porque lo que se viene es telita (N. del E.: “Lo que se viene va para largo pues es una situación complicada).
Si no recuperamos la conciencia de lo que somos, de nuestra dignidad, de nuestro valor, del valor de toda persona, viene la barbarie. Nos parece aberrante que el siglo pasado se metiese a personas en campos de concentración y se les matase a millones como hizo el comunismo y el nacionalsocialismo. Y hoy en día estamos descartando a miles de millones de personas, aborto, eutanasia, no sé qué, y lo estamos humanizando, nos parece hasta un derecho, parece hasta “fenomenal”, parece hasta “genial”, que es justo lo que les pasaba a ellos. No tenían ningún problema en aceptarlo.
¿O Cristo o la barbarie? Yo lo tengo clarísimo.
Imagen de Chil Vera en Pixabay





