Por Rebeca Reynaud
Para tener salud mental, primero hay que estar bien con uno mismo, eso implica tener cierto equilibrio emocional, saber interpretar lo que me pasa día a día, luego hay que haber superado las heridas del pasado y esperar con ilusión el futuro. Si vivo enganchado en el pasado tengo culpa, depresión, heridas sin resolver. Si no vivo con ilusión el futuro tengo ansiedad, miedo, angustia y eso hace que no interprete lo que me va pasando de la mejor manera posible.
Si cuido mi equilibrio emocional, conecto mejor con mis historias y con el mundo que me rodea. Si hay algo que duele, que frustra o que irrita hay que sanar esa herida. Es importante que la gente encuentre la paz.
Santiago Ramón y Cajal -premio Nobel de Medicina- descubre gran parte de lo que va a ser la psiquiatría y la neurología del siglo XXI. Él decía: “Todo ser humano, si se lo propone, puede ser escultor de su propio cerebro”. La actitud es clave, por eso dice: “si se lo propone”. La psiquiatría va unida a la dermatología, a la reumatología, a la psicología, a la traumatología, al aparato digestivo, etc.
Somos un todo, hay que sabe cómo el cuerpo conecta con la mente y cómo la mente conecta con el cuerpo. La neurociencia va a seguir avanzando, nos va ayudar a envejecer mejor.
Marian quiere ayudar a hacer prevención de salud mental. ¿Cómo proteger nuestra mente? Hay que saber mucho del cerebro. Un hombre que ve un incendio de su casa y de su familia somatizó y aprendió a convivir con esa herida. Hay depresiones que se curan completamente. Hay patología psiquiátrica grave y reacciones adaptativas (como los duelos). El cerebro no funciona como otros órganos.
Proteger nuestra salud mental implica conocer que el cerebro necesita aburrirse, necesita tiempo y reflexión para procesar. Luego, es importantísimo aprender a respirar.
¿Qué es la infelicidad? compararse. Con las circunstancias que tengo, lo hago lo mejor que puedo. Luego hay que cuestionar: ¿A qué tengo que decir que no?
La psiquiatra Rojas afirma que el ser humano no está diseñado para ser feliz, sino para sobrevivir, para encontrarle sentido a la vida. El cerebro busca sobrevivir. Hay situaciones y personas que activan el sistema de alerta, pero no podemos prolongar este estado. El entorno puede ser factor de estrés. Alteran nuestro sistema nervioso. ¿Cómo lidiar con él? primero identificas esas situaciones y personas y luego comprender también qué heridas tiene. Comprender alivia. ¿Qué paso para que esta persona sea así? Protegerte tú, busca entender sus circunstancias. Añade que también estamos hechos para amar y ser amados.
El conocimiento propio es fuente de sabiduría. Conocer nuestras fortalezas y debilidades conduce al bienestar psicológico, a mayor inteligencia emocional y a tener mejores relaciones interpersonales.
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