¡Ya está disponible el capítulo 35 de nuestra serie de catequesis “Venga a Nosotros Tu Reino”!
«La desesperanza paraliza. La esperanza moviliza, nos lleva a educar, a acompañar, a organizarnos, a resistir el mal sin reproducirlo. La esperanza cristiana tiene rostro comunitario. Los jóvenes son signos vivos de esta esperanza cuando encuentran oportunidades, cuando se les escucha, cuando se les confía responsabilidades; invertir en la juventud es apostar por el futuro del país. También los pobres nos enseñan a esperar en medio de la carencia; muchos conservan una fe viva que sostiene a sus familias y comunidades; ellos nos recuerdan que Dios nunca abandona a su pueblo como iglesia. Estamos llamados a ser testigos de esperanza, no profetas de desgracias; anunciar el Reino es anunciar que el bien es posible y que Dios sigue caminando con nosotros.».

