El Papa León XIV ha protagonizado en los últimos días una intensa agenda marcada por la tradición y la misión de la Iglesia: la juramentación de 28 nuevos reclutas de la Guardia Suiza Pontificia, la ordenación de cuatro obispos auxiliares para la diócesis de Roma y diversos encuentros en los que ha subrayado el servicio a los más necesitados, la cercanía pastoral y el compromiso con la paz como ejes centrales del anuncio del Evangelio en el mundo de hoy.
Por Patricia Ynestroza – Vatican News
En su semana de actividades el Papa León XIV ayer presenció la juramentación de 28 nuevos guardias suizos, presidió la ordenación de cuatro nuevos obispos auxiliares de la diócesis de Roma. Y salaudó a la Junta Directiva de Catholic Charities USA.
28 nuevos guardias suizos
Una ceremonia marcada por la tradición, la fidelidad y el servicio. El Aula Pablo VI acogió la juramentación de los nuevos reclutas de la Guardia Suiza Pontificia, el cuerpo militar más antiguo en activo del mundo. Veintiocho jóvenes suizos renuevan un compromiso que atraviesa siglos de historia. La ceremonia, celebrada el 6 de mayo, recuerda el Saqueo de Roma de 1527, cuando los antiguos guardias dieron su vida para proteger al Pontífice.
Cuatro nuevos obispos auxiliares de la Diócesis de Roma
En la Basílica de San Juan de Letrán, el Papa León XIV preside la ordenación de cuatro nuevos obispos auxiliares de la diócesis de Roma. “La misión de la Iglesia es vivir esa cercanía, especialmente en una ciudad donde conviven riqueza, fragilidad y pobreza.”
Caridad hacia el más necesitado
El Papa también saludó a la Junta Directiva de Catholic Charities USA, destacando su labor como expresión concreta del Evangelio al servicio de los más necesitados.
“Por eso los animo, y animo sus valiosos esfuerzos, y expreso mi gratitud por su disposición a continuar el ministerio de compasión de nuestro Señor, especialmente hacia los más pequeños entre nosotros. Al hacerlo, buscan encontrar soluciones a situaciones inhumanas, aliviar el sufrimiento de individuos y familias, y aliviar la carga de quienes están agobiados por dificultades y conflictos.”
En todas estas circunstancias, les dijo, debe ser la caridad de Cristo la que los impulse en su trabajo diario (cf. 2 Co 5,14). Es decir, el deseo de llevar a otros ayuda material con el amor del corazón de Jesús, pues es en ese amor donde encontrarán verdadero descanso y su dignidad será respetada.
Tres momentos distintos, unidos por un mismo hilo: el servicio, la fe y la misión de la Iglesia en el mundo. Desde la entrega de la Guardia Suiza, hasta la ordenación de nuevos pastores y el compromiso con los más necesitados, se renueva una llamada constante a vivir el Evangelio con esperanza y cercanía.

