Hoy te pedimos unirnos en oración por las víctimas en Venezuela. ¿Quieres ser parte?

Ora por las personas atrapadas entre los escombros. Por los rescatistas que no descansan. Por las familias y los niños que perdieron la vida. Pon tu fe en acción: ofrece una Misa por las víctimas del terremoto en Venezuela.

Por Julieta Appendini Morán – ACN México

Han pasado ya algunos días desde que dos terremotos sacudieron Venezuela con apenas 39 segundos de diferencia. Muchas familias siguen enfrentando las consecuencias de esta tragedia, y la Iglesia permanece a su lado: ofreciendo refugio, consuelo y esperanza.

Queremos contarte, con sinceridad, cómo está la situación hoy, qué está haciendo la Iglesia para acompañar a los afectados y cómo, gracias a la solidaridad de personas como tú, esta ayuda sigue llegando. Te invitamos también a unirte a nosotros en oración por el pueblo venezolano.

Esta mañana (30 de junio), el panorama no es fácil. Los últimos reportes hablan de 1,450 personas fallecidas, más de 3,150 heridos registrados oficialmente y 46 mil personas desaparecidas. Cientos de personas continúan atrapadas bajo los escombros, y la Organización de las Naciones Unidas (ONU) advierte que hasta siete millones de venezolanos podrían verse afectados.

La Guaira, declarada zona de desastre, sigue siendo la más golpeada. Trece hospitales han quedado dañados.

Desde el primer momento, Ayuda a la Iglesia Necesitada ha estado junto a la Iglesia en Venezuela. Como respuesta inicial inmediata a esta tragedia, la fundación destinó 100 mil euros para atender la emergencia, principalmente en la Diócesis de La Guaira y la Arquidiócesis de Caracas. Esta ayuda permitirá fortalecer la atención espiritual a las víctimas y sus familias, así como la distribución de suministros esenciales para las comunidades más afectadas. Seguiremos atentos a las necesidades.

La Iglesia no se ha movido de su sitio. Sacerdotes, religiosas y obispos están en la calle, abriendo las parroquias que siguen en pie para acoger a las familias que lo han perdido todo y repartiendo comida y consuelo. Monseñor Biord, arzobispo de Caracas, lamentaba estos días los graves daños sufridos en numerosas parroquias, en la catedral de Caracas y en otras doce iglesias. Pero su mensaje fue claro: lo que de verdad importa son las vidas.

ACN NO LLEGA SOLO HOY. LLEVA UNA DÉCADA AL LADO DE VENEZUELA

  • La ayuda anual a Venezuela ha crecido 8 veces: de $4,920,397 pesos en 2015 a $40,637928 pesos en 2025.
  • $11,360,716 pesos ya aprobados solo en el primer semestre de 2026 para estipendios de misa, formación y reconstrucción.

ANTE LA IMPOTENCIA… Y AUNQUE NO PUEDES ESTAR ALLÍ, TODAVÍA PUEDES HACER LO MÁS PODEROSO: OFRECER UNA MISA

Sabemos que hay personas atrapadas, rescatistas exhaustos y familias enterrando a sus hijos. Te sientes impotente: «¿Qué puedo hacer yo desde aquí?». Ningún fallecido debería partir sin que alguien rece por él, ni ninguna familia llorar sola.

La distancia no tiene por qué dejarte con las manos atadas. Hay algo que sí puedes hacer hoy, y que llega más lejos que cualquier frontera.

Elige por quién quieres que se ofrezca la Santa Misa:

🕯️ Por las personas atrapadas entre los escombros Para que la esperanza no se apague y lleguen a tiempo las manos que las buscan.
🕯️ Por los rescatistas Para que Dios sostenga su fuerza, su valor y su vida mientras salvan la de otros.
🕯️ Por los fallecidos, sus familias y los niños Por el eterno descanso de quienes partieron y por el consuelo de las familias que los lloran.

(Puedes ofrecer una Misa por una intención o por todas.)

OFRECE UNA MISA POR VENEZUELA

“Por los atrapados, los rescatistas y los fallecidos y sus familias. Ofrece una Misa por las víctimas del terremoto en Venezuela: tu intención sube al altar y tu ofrenda sostiene a un sacerdote que sirve a los afectados.”

Cuando ofreces una Misa, tu impotencia se convierte en intercesión:

  • Las víctimas quedan encomendadas a la misericordia de Dios.
  • Los rescatistas son sostenidos en la oración de toda la Iglesia.
  • Las familias saben que no lloran solas: el mundo entero reza con ellas.
  • Un sacerdote en Venezuela puede seguir celebrando, sirviendo y acompañando.

Unidos en la misión.