A días de su estreno, la nueva película sobre el Sagrado Corazón de Jesús se presenta como una propuesta cinematográfica de fe, esperanza y reconciliación.

Por Ana Paula Morales (Poli)

En entrevista concedida a El Observador de la Actualidad, el productor Pablo José Barroso afirmó que la película Sagrado Corazón: Su Reino no tendrá fin no busca únicamente contar una historia, sino provocar un encuentro personal con Jesucristo. A unos días de su estreno en México, aseguró que la cinta quiere llevar un mensaje de amor, esperanza y reconciliación.

Un estreno con un significado especial para México

Barroso explicó que traer la producción a México tenía un profundo sentido espiritual. Recordó que el país mantiene desde hace décadas una especial devoción al Sagrado Corazón de Jesús y que este año se cumplen cien años de la primera consagración nacional, realizada en la Basílica de Guadalupe y renovada recientemente.

«Es una experiencia»

Lejos de definirla únicamente como un documental, Barroso considera que la película se convierte en una experiencia para el espectador. Personas creyentes, alejadas de la fe e incluso de otras religiones se han sentido interpeladas por el mensaje del amor de Cristo.

Esperanza para un mundo herido

El productor sostiene que el mensaje del Sagrado Corazón cobra hoy una fuerza especial y que muchas personas salen de la sala con una renovada esperanza.

Fidelidad a la historia

La producción recrea las apariciones de Jesús a santa Margarita María de Alacoque entre 1673 y 1675 y enlaza este mensaje con la espiritualidad de la Divina Misericordia.

Una invitación a llenar los cines

Barroso invitó al público a respaldar la película durante su primera semana en cartelera y a vivir la experiencia en la pantalla grande.

Estreno en todo el país

La película llegará el 27 de agosto en exclusiva a Cinépolis, con alrededor de 150 salas distribuidas en distintos estados de la República Mexicana.