La fundación chilena realizará del 6 al 17 de septiembre su primera gira por Austria y España. José Miguel Correa, su director ejecutivo, explica que el viaje busca algo más que ofrecer conciertos: formar músicos, rezar con las comunidades y crear una red internacional de coros al servicio de la liturgia.

Por Ana Paula Morales

Una parroquia austríaca que canta en español el Himno a San José fue el punto de partida. Desde hace tiempo, aquella comunidad conoce la música de Canto Católico y la utiliza en su oración. Cuando llegó la invitación para acompañar una semana continua de adoración al Santísimo, la fundación chilena comprendió que había llegado el momento de cruzar el Atlántico.

Del 6 al 17 de septiembre, Canto Católico realizará su primera gira por Europa, con actividades en Austria, Alemania y España. Habrá misas, conciertos, talleres para coros y encuentros de adoración. Para José Miguel Correa, director ejecutivo de la fundación, el viaje confirma algo que comenzaron a descubrir casi sin proponérselo: la música compuesta desde Chile puede ayudar a rezar a comunidades muy distintas, incluso cuando no comparten el mismo idioma.

“En Austria conocen y cantan nuestra música en español. Su canto favorito es el Himno a San José”, contó Correa en entrevista con El Observador de la Actualidad. La experiencia, añadió, muestra que la universalidad de la música sacra no es una teoría: puede reunir en una misma oración a personas separadas por miles de kilómetros.

Una música que no nació para el escenario

Canto Católico nació en Santiago de Chile y, en un principio, fue pensado como un proyecto de impacto local. La decisión que cambió su rumbo fue profundizar en la música litúrgica a la luz del Magisterio de la Iglesia. La fundación tomó como referencias el motu proprio Tra le sollecitudini, de san Pío X; la constitución Sacrosanctum Concilium, del Concilio Vaticano II, y la instrucción Musicam sacram.

San Pío X señaló tres cualidades de la música sagrada: santidad, bondad de las formas y universalidad. Décadas más tarde, Sacrosanctum Concilium recordó que el canto gregoriano ocupa un lugar principal en la liturgia romana, aunque la Iglesia no excluye otras formas de música sacra.

“Fuimos aplicando estas características y resultó que nuestro estilo ha sido bastante universal. Ayuda a la oración personal y colectiva y ha logrado saltarse las fronteras, incluso la del idioma”, explicó Correa. El canto en latín, precisó, ha acercado especialmente a oyentes de Estados Unidos y Brasil.

Fundada formalmente en 2016, la organización se dedica a crear, producir y difundir música para la liturgia y la vida cristiana. También ofrece formación para coros parroquiales y escolares, una plataforma de aprendizaje musical y una aplicación móvil. Según la información proporcionada por la fundación, su comunidad de colaboradores supera las 800 personas y sus canciones acumulan millones de reproducciones en YouTube y Spotify.

México ocupa un lugar especial en ese camino. Canto Católico no sólo ha realizado tres giras por el país entre 2023 y 2026: también incorporó a su catálogo un Himno a la Virgen de Guadalupe, compuesto por Juan Pablo Rojas y publicado en 2023. Con una melodía sencilla y un arreglo envolvente, la obra invita a meditar el mensaje de Dios manifestado en la Morenita del Tepeyac y expresa la devoción de la fundación por la Patrona de México y Emperatriz de América.

Sus integrantes no son, en su mayoría, músicos profesionales. Entre los voluntarios hay profesores y personas de distintas ocupaciones que comparten el don del canto y se han preparado técnica y espiritualmente. Ese doble aprendizaje, insistió Correa, es indispensable: “Para nosotros, cada ensayo es un momento de oración; cada grabación en un estudio también lo es. Siempre rezamos antes y damos gracias después”.

La catequesis de León XIV: “Cantar significa rezar”

La gira llegará pocas semanas después de que el Papa León XIV dedicara su audiencia general del 19 de agosto a la música sacra. Al reflexionar sobre el capítulo sexto de Sacrosanctum Concilium, el Pontífice recordó que la música forma parte de la acción litúrgica y “no es un mero adorno de la celebración”.

“Cantar y tocar significa rezar”, afirmó el Papa. La música, explicó, ayuda a sintonizar el corazón con Dios y con los hermanos, favorece la comunión y debe responder al momento concreto de la celebración, más allá de las modas o de las preferencias particulares de los compositores. León XIV también subrayó la importancia de que los músicos y cantores reciban una sólida formación litúrgica.

Para Canto Católico, la catequesis tuvo una resonancia especial porque citó dos de los documentos que sostienen su trabajo: Sacrosanctum Concilium y la enseñanza de san Pío X sobre la música sagrada. “Lo sentimos como un respaldo a lo que venimos haciendo”, afirmó Correa. No como un reconocimiento particular a la fundación, sino como la confirmación de un camino eclesial: poner la técnica musical al servicio del misterio que se celebra.

Austria: cantar con las comunidades

La gira comenzará el domingo 6 de septiembre en la parroquia del Divino Redentor —Pfarre zum Göttlichen Erlöser— de Lustenau, Austria, con la Misa de apertura. En los días siguientes, el grupo impartirá talleres sobre el ministerio de la música, participará en celebraciones eucarísticas y acompañará momentos de adoración en Lustenau y Schwarzach.

El 10 de septiembre viajará a Balderschwang, Alemania, para celebrar una Misa y conceder una entrevista a Radio Horeb. La etapa austríaca concluirá el sábado 12 con un canto abierto en la plaza de la iglesia de Lustenau.

Pero el objetivo no es llegar, cantar y marcharse. En cada localidad, los chilenos trabajarán con los coros de la comunidad y compartirán arreglos y criterios litúrgicos. “Nuestra misión es elevar las almas a Dios a través de la música sacra, pero creemos que no es una misión que debamos realizar sólo nosotros. Puede expandirse a través de muchos otros”, señaló el director ejecutivo.

Esa misma convicción impulsó el curso de canto litúrgico que la fundación ofrecía originalmente de manera presencial en Santiago y que este año comenzó a impartir en línea. En su primera versión internacional participan alumnos de Chile, México, Colombia, Uruguay, Paraguay y Argentina; también hay personas interesadas en España, aunque la diferencia horaria plantea el reto de abrir un segundo grupo.

España y una capilla gótica llena de música

La segunda etapa comenzará el 13 de septiembre con un concierto en el Santuario de los Sagrados Corazones de Toledo. El día 14, Canto Católico participará en la Misa y ofrecerá un concierto en la parroquia de San Marcos, en Madrid; el 15 hará lo mismo en la parroquia de Santa María Magdalena de Húmera, en Pozuelo de Alarcón.

Uno de los momentos centrales será la adoración al Santísimo del 16 de septiembre en la Capilla del Obispo de Madrid, un templo del siglo XVI situado en la plaza de la Paja. La fundación había contemplado inicialmente un concierto, pero al saber que el recinto conserva su uso religioso y la presencia del Santísimo, decidió que lo más adecuado sería ofrecer una velada de oración.

“Queremos que sea un momento muy especial, que prepare para el encuentro con el Señor”, explicó Correa. Por las dimensiones y la arquitectura de la capilla, el grupo estudia cantar desde el centro del templo: “La idea es que la música vaya bañando cada rincón y que la gente se sienta inmersa en el sonido”.

La invitación surgió del interés de la Delegación Episcopal de Cultura de la Archidiócesis de Madrid. Correa destacó la acogida encontrada entre sacerdotes, músicos y laicos españoles, así como el conocimiento previo que muchos de ellos tienen del repertorio chileno. El itinerario concluirá el 17 de septiembre con un concierto en el Instituto Incarnatus Est, en Madrid.

Tejer una red de coros

Parte de los contactos que hicieron posible la gira nació en mayo, durante un encuentro de líderes católicos celebrado en la Riviera Maya, México. Allí, los integrantes de Canto Católico conocieron a españoles vinculados con proyectos educativos, culturales y de comunicación que después ayudaron a abrir puertas en Madrid.

La fundación también espera reunirse con sacerdotes jóvenes y con representantes de iniciativas que han logrado acercar a nuevas generaciones a la fe mediante la música. Entre ellas se encuentra Hakuna Group Music. Correa considera que ese impulso evangelizador puede complementarse con una formación litúrgica más profunda, capaz de ayudar a vivir la Misa de acuerdo con lo que pide la Iglesia.

Canto Católico cuenta entre sus colaboradores con el primer chileno egresado del Pontificio Instituto de Música Sacra de Roma enviado por la propia fundación. Su preparación, explicó Correa, se ha convertido en un apoyo decisivo para la cultura musical y litúrgica que buscan promover.

Por eso, el resultado de la gira no se medirá únicamente por la asistencia a los conciertos. La meta es establecer vínculos permanentes entre directores, coros parroquiales y responsables de música sacra; compartir formación y repertorio, y ayudar a que cada comunidad ejerza mejor su ministerio.

“Queremos que este viaje sea el primer paso para trabajar en conjunto con coros de otros países”, concluyó Correa. En una Europa donde la fundación percibe un renovado interés por la fe, especialmente entre los jóvenes, Canto Católico llegará con una propuesta sencilla: no cantar para ocupar el silencio, sino para conducirlo hacia Dios.