En esta semana de actividades del Papa León XIV el sábado presidió la Santa Misa en la iglesia de María Santísima del Lago, en Albano, posteriormente, participó en la tradicional procesión de la Virgen del Lago, recorriendo por primera vez en barco las aguas del lago Albano.

Por Patricia Ynestroza – Vatican News

En esta semana de actividades del Papa León XIV el sábado presidió la Santa Misa en la iglesia de María Santísima del Lago, en Albano, posteriormente, participó en la tradicional procesión de la Virgen del Lago, recorriendo por primera vez en barco las aguas del lago Albano.

Durante su homilía, el Papa centró su mensaje en el amor como camino de vida y salvación. Advirtió que el odio, la violencia y el mal pueden desfigurar nuestra humanidad y subrayó que responder a la injusticia con más violencia solamente conduce a la destrucción y a la muerte. El Papa exhortó a no conformarse con la mentalidad del mundo y a continuar amando, dando y perdonando, ofreciéndose «como sacrificio vivo, santo y agradable a Dios», para preservar y hacer crecer, en cada persona, la dignidad infinita de la imagen divina que lleva en el alma.

Al finalizar la procesión, León XIV dirigió una conmovedora súplica a la Virgen. Pidió mirar con bondad a los pueblos y, especialmente, a quienes han sido heridos por las guerras. También pidió perdón allí donde crece el odio y esperanza allí donde domina el miedo. En su oración, el Papa puso una atención especial en los niños, los ancianos, los enfermos, las familias, los jóvenes y las personas que viven en soledad.

La Misa en la Jornada dedicada a la Creación

El papa presidió también la Misa por la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, celebrada en el Borgo Laudato si’, en Castel Gandolfo, León XIV invitó a contemplar la naturaleza como una manera de reconocer la presencia y la obra de Dios. Su propuesta se resumió en tres acciones: contemplar, convertir y actuar.

Contemplar la belleza de la creación. Convertir nuestras actitudes para reconocer y corregir los daños causados. Y actuar, poniendo las capacidades humanas al servicio de la vida, especialmente de las personas más vulnerables.

Al comenzar el “Tiempo de la creación”, las cinco semanas dedicadas a la oración y al compromiso por el cuidado de la “casa común, León XIV llama a hacer “algunos minutos de pausa del ajetreo de las actividades cotidianas” para disfrutar de la belleza y armonía de la que formamos parte:

Las drogas y otras dependencias

Otro de los grandes desafíos abordados por León XIV fue el problema de las drogas. La Pontificia Comisión para América Latina organizaó un encuentro sobre las dependencias  en el continente, al tener audiencia ocn el Papa, el Santo Padre les afirmó que una buena familia constituye una de las principales formas de prevención frente a las adicciones y al reclutamiento criminal de los jóvenes.

Sin embargo, advirtió que el problema requiere respuestas integrales. Prevención en las comunidades, atención científica, una justicia más humana y acompañamiento pastoral deben formar parte de una estrategia conjunta. León XIV destacó también que la Iglesia debe trabajar junto con la ciencia, los organismos internacionales y otras comunidades cristianas, sin sustituir el trabajo de la medicina o de la psiquiatría.

La justicia social, la oración y San Vicente de Paúl

El Pontífice se encoentró también con una delegación de la Sociedad de San Vicente de Paúl de Estados Unidos, a quienes agradeció por su servicio voluntario a las personas más necesitadas. Recordó que, siguiendo el ejemplo de San Vicente de Paúl, la oración y la justicia social son inseparables. El Papa animó a los voluntarios a fortalecer su relación con Dios para que la fe impulse y sostenga su labor caritativa. También recordó que ayudar a los pobres y cuidar de los demás nace del amor y puede acercar tanto a quienes reciben ayuda como a quienes sirven.