Un Millón De Niños Rezando El Rosario: ¡Gracias por ser parte de la campaña y rezar por la unidad y la paz!

Por Julieta Appendini – ACN México

Nos llena de alegría y gratitud saber que te uniste a esta iniciativa y que, junto con miles de personas en México y en todo el mundo, elevaste una oración por la paz y la unidad. Cada Ave María, cada misterio meditado y cada Rosario compartido fueron una expresión de fe y esperanza para un mundo que tanto necesita reconciliación.

Gracias por demostrar que, incluso en medio de las dificultades, la oración puede unir nuestros corazones y sembrar esperanza allí donde más se necesita.

UNA ORACIÓN QUE TRASPASA FRONTERAS

¡La respuesta fue extraordinaria! Niños de diferentes países se unieron a esta gran cadena de oración: en Estados Unidos participaron más de 55,000 niños; en Brasil, 111,073; en Nigeria, 151,600 pequeños; y en Filipinas, más de 220,000 participantes. Australia se sumó con más de 6,000 niños, mientras que Polonia destacó una vez más con al menos 76,000 participantes registrados.

Detrás de cada cifra hay un corazón que reza, una familia que transmite la fe y una comunidad que confía en el poder de Dios.

Estos números nos recuerdan que la oración no conoce fronteras ni idiomas. Cuando un niño toma su Rosario y pide por quienes sufren, por las familias que viven en medio de la violencia y por quienes anhelan un futuro mejor, se convierte en un pequeño constructor de paz. Y tú también has sido parte de esta hermosa misión.

MÉXICO, GRACIAS POR REZAR EL ROSARIO

¡México también se unió con un corazón lleno de fe! Un total de 20,518 niños de 305 parroquias y 47 diócesis participaron en esta iniciativa, elevando sus oraciones por la paz y la unidad. Agradecemos a las parroquias, escuelas y familias que nos enviaron sus fotos.

A cada niño, familia, sacerdote, formador y comunidad: Gracias por dedicar un momento a rezar el Rosario y pedir por la paz. Su participación es un testimonio de fe y una semilla de esperanza para nuestra Iglesia y nuestro país.

Que Nuestra Señora del Rosario siga acompañándonos y nos enseñe a confiar en Dios, a permanecer unidos en la oración y a ser instrumentos de su paz en nuestra vida cotidiana.

¡Gracias por ser parte de esta misión de oración! Que cada Ave María siga llevando esperanza al mundo y nos recuerde que, unidos a María, podemos construir un futuro más fraterno y lleno de paz.

Con gratitud y bendiciones.