Para los más pequeños
En estas fechas, muchas personas celebran la muerte, pero ¿nosotros como cristianos deberíamos unirnos a esta celebración? En realidad no, porque los cristianos creemos que la vida no termina en la tumba: solo Jesús puede convertir la muerte en una ganancia.
Para nosotros, la muerte es simplemente volver al origen. Mientras en estos días muchos juegan con el miedo o se enfocan en la oscuridad, nosotros no debemos olvidar el gran poder de la vida eterna. ¡Nosotros no celebramos el miedo, celebramos la esperanza!
La muerte no es el final; es solo un puente que nos lleva de esta vida directamente a los brazos del Padre. Por eso, no debemos tenerle miedo a la muerte, sino a vivir una vida lejos de Jesús. Cuando llegue nuestro momento, nos encontrará abrazados a Él… ¡y por fin habremos llegado a casa!
Publicado en la edición semanal impresa de El Observador del 1 de noviembre de 2026 No. 1634

