El arzobispo de León pide a los jóvenes de la JMJ que al volver su vida evangélica se haga cultura en sus comunidades

 

Antes de evangelizar, hay que encarnar a Cristo, está indicando el Papa Francisco con un lenguaje asequible a todos. También los jóvenes que participen en la JMJ de Río están invitados en primer lugar a “ser” cristianos, y después de esta experiencia, a llevar su testimonio a sus lugares de origen. Lo destaca el arzobispo de León (México), monseñor Alfonso Cortés, que actualmente es el encargado de la dimensión educativa de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), y uno de los obispos más preocupados –y ocupados—en el tema de la educación en valores como palanca de renacimiento de la cultura católica en México.
Durante muchos años, monseñor Cortés fue rector del Colegio Mexicano en Roma y antes de llegar a la sede arzobispal de León, fue auxiliar de Monterrey y obispo de Cuernavaca. Aleteia-El Observador lo inquirió sobre la JMJ y los jóvenes, sobre todo, en la necesidad de “tender puentes” para la fe adquirida o reforzada, para que el Evangelio que predica el Papa Francisco se haga cultura en sus lugares de origen.

Monseñor, en su opinión, ¿a que van los jóvenes a la Jornada Mundial de la Juventud?

Yo creo que los jóvenes tienen una sensibilidad fuerte a lo que significa lo trascendente, a los signos que dan esperanza. Es por eso que yo creo que asisten tantos jóvenes a esos lugares y a estos espacios donde les ponen señales luminosas de esperanza que les ayudan a interpretar su vida.  Una de ellas es el Papa Francisco, como pastor de la Iglesia Universal.

El joven tiene una sensibilidad muy fuerte hacia quien le puede dar sentido a su vida. El Santo Padre, anunciando el evangelio, ayudará a los jóvenes a reflexionar sobre su vida, pues les abre espacios de esperanza, les abre espacios de confianza en sí mismos y sobre todo les anuncia a Jesucristo.

¿Qué les pedirá el Papa Francisco?

El Papa Francisco nos pide a todos los católicos que tengamos la preocupación primera de encarnar a Jesucristo en la vida.  A veces hemos hablado demasiado sobre evangelización.  La evangelización no se puede dar si antes las personas, las comunidades no han encarnado y no han vivido la experiencia de Jesucristo.

Sabemos que evangelizar, muchas veces, es difícil, hay ciertas pobrezas de católicos que no quieren salir de sí mismos, ni dar un momento a los demás; hay gente que no ha entendido cuál es su misión como católicos y hay muchas dificultades para evangelizar.

Pero si no se da antes este esfuerzo por encarnar, por hacer en nosotros vida la Pascua del Jesucristo el Señor, pues no se puede…. El Papa nos ha insistido mucho en eso, es primero el ser antes que el hacer. Y yo creo que el Papa ha comenzado a dar frescura al Evangelio, frescura a la Iglesia, frescura al lenguaje. Por donde comienza siempre  la corrupción de una sociedad, incluso el peligro  de la Iglesia, es por los conceptos.  El Papa está haciendo una estructura del lenguaje y una estructura de conceptos muy claros, muy sencillos y que todo mundo pueda entender.

¿Qué aconsejaría a los jóvenes que hicieran a su regreso  de la JMJ en sus países y lugares de origen?

Bueno yo creo en su fe, deben tender puentes hacia la realidad, que sepan ver con sus ojos, correctamente, que piensen bien sobre la realidad, porque la fe debe tender puentes hacia la realidad. Segundo, la fe debe también tender puentes  hacia la cultura de la gente. ¿Qué quiero decir con esto?  Que su vida evangélica, se haga cultura, se haga también forma de vivir en sus comunidades.