Hoy en día es la tercera causa de muerte entre los jóvenes de 15 a 24 años / El Observador /

La noticia nos tomó por sorpresa a los alumnos de la universidad: Alicia, una joven de 22 años, se suicidó. Ya sabíamos que no era una chica sociable sino con tendencias a la soledad y al ostracismo; era una buena alumna, aunque pocas veces dejaba ver entusiasmo por su futuro. Por lo general con el único que compartía era con Enrique, el que suponíamos era su novio, pero nos enteramos después que no era así. En la nota que dejó a manera de despedida, según nos comentaron sus parientes, decía que “no le encontraba sentido a la vida”. Y decidió poner punto final.

Como el hecho resultó traumatizante para muchos de los estudiantes, la rectoría decidió que quien lo deseara podía tomar una serie de charlas que se organizó. Yo fui, porque quería saber más sobre el tema del suicidio.

Datos que dan qué pensar

“El suicidio tiene causas multifactoriales, como depresión; desesperanza; problemas económicos, laborales, escolares o familiares; consumo de drogas y/o alcohol; incluso, factores genéticos”, nos compartió la psicóloga encargada de la plática.

También nos comentó que aunque las mujeres intentan suicidarse en mayor proporción que los hombres, éstos son más eficaces en el propósito, pues ellas utilizan métodos poco letales (intoxicación y corte superficial de muñecas); mientras que los varones optan por armas de fuego o estrangulamiento.

Nos habló que, según datos del INEGI, en 2009 en México hubo 5 mil 190 suicidios (4 mil 201 fueron de hombres y 989 de mujeres); los jóvenes de 15 a 24 años son el sector más vulnerable, pues ocupa la tercera causa de muerte después de los accidentes viales. Otras cifras relevan que esa acción es la segunda causa de muerte entre las mujeres de 15 a 19 años.

Información del Instituto Nacional de Siquiatría demuestra que en una década este fenómeno se incrementó en 150 por ciento en niños de cinco a 14 años y 74 por ciento entre los jóvenes de 15 a 24. En tanto, la Organización Mundial de la Salud estima que cada año mueren en el planeta alrededor de un millón de personas por esta causa, casi 3 mil al día.

En México el estrangulamiento es el método y a escala global se usan más las armas de fuego. Sin embargo, según la psicóloga, las cifras son variables ya que existe un subregistro del fenómeno, pues está muy estigmatizado, sobre todo en el ámbito religioso.

Los sectores más vulnerables, dijo, son jóvenes y adolescentes, así como los adultos mayores de 65 años. Por eso nos recomendó que si llegamos a identificar en personas cercanas síntomas depresivos, ansiedad, abuso de alcohol o drogas, entre otros, se debe acudir de inmediato con el especialista.