La aviación israelí bombardeó diversas posiciones en Gaza con gran intensidad la noche de este pasado lunes, escasas horas después de que fueran hallados los cuerpos sin vida de los tres estudiantes judíos secuestrados el pasado 12 de junio en un cruce cercano a la ciudad de Hebrón. Al menos un palestino murió anoche por disparos del Ejército israelí, mientras se sigue buscando a los responsables de la muerte de los jóvenes israelíes.

La noticia de la muerte de tres jóvenes estudiantes ha impresionado profundamente al Papa Francisco, que aún no hace un mes convocaba, en una cumbre de oración por la paz en el Vaticano, a los presidentes de Israel y Palestina.

“Una noticia terrible y dramática, un crimen execrable e inaceptable” ha referido el director de la Oficina de Prensa del Vaticano, el padre Federico Lombardi, informando que el Papa se une al dolor indecible de las familias golpeadas por esta violencia asesina. “Se trata, dijo el padre Lombardi, de un gravísimo obstáculo en el camino hacia la paz por el que debemos seguir trabajando incansablemente y rezar. La violencia llama a otros actos de violencia y alimenta el ciclo mortal de odio”. El Papa – dijo el director de la Oficina de prensa vaticana-.pide a Dios que inspire a todos pensamientos de compasión y de paz”.

El suceso ha generado una escalada de violencia y una cadena de amenazas mutuas en las últimas horas que ha elevado la tensión en la zona.

Anoche los cazabombarderos israelíes atacaron una veintena de objetivos militares del grupo radical palestino “Yihad Islámica” y del movimiento islamista Hamas, al que Israel acusa del asesinato y secuestro de los tres jóvenes. Entre los lugares alcanzados, los testigos citaron presuntos arsenales del brazo armado de Hamas y terrenos desde donde se lanzan cohetes contra Israel.

Nada más conocerse la tragedia, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, reunió a su gabinete de seguridad para decidir la respuesta y advirtió a Hamas que pagaría por lo sucedido. El movimiento islamista advirtió a Netanyahu de que si emprende una guerra en Gaza “abrirá las puertas del infierno”.