Se dio a conocer el «Documento de trabajo» del Sínodo extraordinario de la familia del 2014.

Por Omar Árcega.

Tras enviar un cuestionario con 38 preguntas a todas las diócesis del mundo, las respuestas han sido evaluadas. Clasificados, estos son los desafíos que visualiza el pueblo de Dios.

LA ESTRUCTURA

El texto está organizado en tres partes. La primera parte se titula «Comunicar el Evangelio de la familia de hoy» y subraya, entre otras cuestiones, «el conocimiento de los documentos conciliares y postconciliares del Magisterio sobre la familia. La segunda parte se titula «La pastoral de la familia frente a los nuevos desafíos» y en ella se analizan situaciones difíciles de la familia en nuestra época, entre otras la cuestión de los divorciados vueltos a casar, las uniones homosexuales y las madres solteras. El tercer apartado se titula «La apertura a la vida y responsabilidad educativa»; aborda el tema de la contracepción y los retos de la educación desde la familia.

LAS GRANDES DISCUSIONES

La segunda parte es la que generará más controversias dentro del sínodo. Comienza señalando las causas de los problemas de la familia: «crisis económica y la inestabilidad del mercado de trabajo», las migraciones, una cultura marcada por el consumismo y la salvaje competitividad. Menciona también los anti-testimonios de la Iglesia: la pederastia, la vida a veces «vistosamente acomodada de los presbíteros» o la «incoherencia entre su enseñanza y su conducta de vida».

Señala las situaciones de violencia que se viven dentro de las familias. Se hace referencia explícita a los feminicidios, los incestos y la pederastia.

Como una forma de disminuir las convivencias extramatrimoniales, propone que los jóvenes sean educados en una visión no puramente romántica del amor; éste debe ser percibido «como una respuesta personal a otra persona, en el ámbito de un proyecto de vida común».

La Iglesia debe manifestarse «como presencia amorosa, que se hace cargo de los novios, alentándolos a hacerse compañeros de camino, entre ellos y con los demás».

Respecto a las madres solteras, reconoce su valor por acoger la vida en medio de situaciones de abandono y sufrimiento y recomiendan una especial atención pastoral pera ellas.

Al mencionar a los divorciados vueltos a casar y su acceso a los sacramentos, constata «una clara petición de poder recibir los sacramentos de la Eucaristía y la Penitencia, especialmente en Europa, en América y en algunos países de África». Hay quienes sugieren que se dé a las segundas nupcias un carácter penitencial, tal como se realiza en algunas iglesias ortodoxas, y otros más «piden aclarar si la cuestión es de carácter doctrinal o sólo disciplinar».

Un tema relacionado con éste, es el de la nulidad matrimonial. Al respecto hay quienes piden agilizar el procedimiento para la nulidad matrimonial y abaratar los costos económicos y de tiempo que esto requiere. Sin embargo, otros sostienen que al «simplificar o reducir los pasos previstos se corre el riesgo de provocar injusticias y errores». Se solicita «incrementar el número de tribunales —ausentes en numerosas regiones—, y conceder mayor autoridad a las instancias locales, formando mejor a los sacerdotes». Al mismo tiempo que se pide « un planteamiento más pastoral en los tribunales eclesiásticos, con una mayor atención espiritual a las personas».
Respecto a las uniones homosexuales, «todas las Conferencias Episcopales han expresado su opinión en contra de una ‘redefinición’ del matrimonio entre hombre y mujer», pero, con respecto a los niños que tengan estas parejas, «el pequeño debe ser acogido con la misma atención, ternura y solicitud que reciben los otros niños».

Finalmente, la tercera parte aborda el tema de la contracepción. Se constata que las enseñanzas de la iglesia son vistas como una injerencia en la vida de la pareja; se desconocen los aspectos positivos, por lo que se propone «la necesidad de una mayor difusión —con un lenguaje renovado y proponiendo una visión antropológica coherente— de cuanto se afirma en la Humanae Vitae, sin limitarse a los cursos prematrimoniales, sino ofreciendo también itinerarios de educación al amor».

LOS RETOS

Estos son las inquietudes que se le plantean al Pueblo de Dios. Los representantes en el sínodo y los católicos de a pie tendrán que estar atentos a los signos de los tiempos y atender estas realidades sin menoscabo de la doctrina católica y de su riqueza antropológica.

GRANDES TEMAS DEL SÍNODO 2015

› Educar a los jóvenes y a los novios en una cultura del amor para evitar reduccionismos emocionales o físicos.
› Atención pastoral especial para madres solteras.
› Seguimiento pastoral a matrimonios jóvenes.
› Participación en sacramentos de los divorciados vueltos a casar.
› Agilización de los procedimientos de nulidad matrimonial.
› Considerar la nulidad por la vía administrativa no judicial.
› Aumentar el número de tribunales y su profesionalización.
› Impregnar a los tribunales de una visión más pastoral.
› Promoción de la pastoral de la reconciliación en los matrimonios conflictuados.
› Explicaciones pastorales sobre la relación matrimonio, Eucaristía y penitencia.
› Cómo mostrar la riqueza antropológica de la contracepción natural.


 

Esta investigación se publica en la edición impresa de El Observador del 6 de julio de 2014 No. 991