Misiones salesianas |

Un centenar de menores refugiados de entre 10 y 15 años, de los más de 800 que atienden los Salesianos en Estambul, mantuvo el pasado domingo un encuentro de media hora con el Papa Francisco, quien les transmitió su consuelo. Los menores, procedentes mayoritariamente de Siria e Irak, escucharon las palabras del Santo Padre, uno de ellos contó su historia personal, cantaron una canción en varias lenguas y, por último, pudieron fotografiarse con él.

Era el último acto de la intensa agenda del Papa Francisco en su visita a Estambul, pero también era uno de los más esperados por haber sido una petición expresa suya tras haberse reunido con las autoridades locales y los líderes religiosos musulmanes y ortodoxos de Turquía.

Así lo describe el misionero salesiano Andrés Calleja, administrador de la Catedral Católica Latina y de las tres escuelas de los Salesianos en Estambul: “Ha sido un deseo explícito del Santo Padre querer saludar a los niños y a los seis salesianos que formamos la comunidad, así que, encantados porque no cerramos la puerta a nadie”.

Este misionero salesiano ya tuvo el sábado una primera prueba de fuego con la misa en diferentes ritos que concelebró en la Catedral del Espíritu Santo. “Un Papa no viene todos los días a tu casa, así que nos preparamos a conciencia, primero espiritualmente y, después, dejamos toda la iglesia perfecta para que el Santo Padre se sintiese bien”, comenta el padre Calleja.

El encuentro con los menores estaba previsto que se celebrase en el jardín de la representación pontificia en Estambul, pero debido a la lluvia al final se celebró en la Catedral del Espíritu Santo.

El Papa denunció ante el centenar de niños y adolescentes refugiados “las condiciones degradantes e intolerables en las que muchos refugiados tienen que vivir”.

El Santo Padre agradeció la labor de acogida y educación de estos menores por parte de los Salesianos y otras instituciones de la Iglesia e hizo un llamamiento para una “mayor convergencia internacional para resolver los conflictos que obligan a las personas a abandonar su patria”.