IGLESIA Y SOCIEDAD | Por padre Raúl LUGO RODRÍGUEZ |

El territorio maya peninsular vive situaciones medioambientales cada vez más deplorables. Bastaría mencionar algunos de los problemas más urgentes: la tala inmoderada de montes, el cambio de uso de suelo, la caza fortuita de especies endémicas, una galopante contaminación del primer manto freático, la degradación de los suelos por el uso de agroquímicos y pesticidas, ya sea en la milpa o en los huertos citrícolas; También las grandes extensiones dedicadas al monocultivo, la autorización de siembra de semillas transgénicas como la soya, los intentos por autorizar la siembra experimental de maíces transgénicos y su afectación a la apicultura. No podemos dejar de mencionar además el despojo de los territorios del pueblo maya entregados a extranjeros y acaudalados, despojo que en algunos casos ha generado expulsión de comunidades y/o conflictos por tierras ejidales. Aunado a esto está la enorme extensión de tierra ganadera y porcina, la liberación de gas metano a la atmósfera y, hasta hace algunos años, el vertedero de excretas en aguadas y/o cenotes; también los apoyos políticos a los agronegocios de voraces empresarios y la burocratización de los recursos públicos destinados al campo, que excluye a las familias de los campesinos y campesinas que poco entienden de tanto papeleo. No es menor el daño que ocasionamos todos al convertir nuestras calles, ciudades y poblaciones en basureros públicos, arrojando cuanto llevamos en la mano, y el grave daño que causa el plástico a la Madre Tierra, el agua y los mares.

Al celebrar los 20 años de haber sido plantada en territorio maya, la Escuela de Agricultura Ecológica U Yits Ka’an, junto con la Licenciatura en Agroecología de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY) y el Centro Regional Universitario Península de Yucatán de la Universidad Autónoma Chapingo (CRUPY), queremos aportar nuestra voz en el debate público para subrayar la imperiosa necesidad de cuidar nuestros suelos, agua y territorio, así como señalar las causas del deterioro ambiental al que hemos llegado hasta este momento. De seguir este vertiginoso ritmo, la península será en breve un espacio extremadamente complicado para vivir.

Hacemos un respetuoso llamado a quienes tenemos la posibilidad de revertir esta situación: la sociedad civil en general y particularmente las nuevas generaciones; las y los campesinos de la península; las instituciones sociales, civiles y académicas de los más variados niveles; los líderes de las iglesias y asociaciones religiosas que trabajan en la península; los tres niveles de gobierno de los estados de la Península y las autoridades municipales y ejidales. No podemos ni debemos contentarnos con declarar y/o establecer espacios protegidos, mientras descuidamos la totalidad del territorio. Creemos firmemente que es necesario y apremiante cuidar el todo y las partes. Como instituciones al servicio de la agroecología y de las familias campesinas de la península, quienes convocamos a esta Jornada queremos compartir nuestro punto de vista y ofrecer alternativas de solución al deterioro de nuestra Casa Común.

La ONU y la FAO han declarado este año 2015 como Año Internacional de los Suelos y han dispuesto que el día 5 de Diciembre del presente año sea el Día Mundial de los Suelos. Además, en el mes de Diciembre, se llevará a cabo en París la cumbre mundial para debatir sobre la crisis climática a la que nos ha llevado la producción a gran escala, los agronegocios y las políticas extractivistas y depredadoras promovidas por los grandes consorcios y multinacionales.

No, la Tierra no es un baúl sin fondo e ilimitado. Se trata de un Planeta vivo, con recursos finitos para nuestra vida y la de las generaciones que vienen detrás de nosotros. Los científicos –ha dicho Leonardo Boff, uno de los defensores más prominentes de la Madre Tierra– que monitorean el estado del Planeta, han declarado ya el «Día del sobrepasamiento» («Earth Overshoot Day»), día en el que la especie humana ha sobrepasado en un 30% la capacidad que tiene el planeta de reponer los recursos que son necesarios para satisfacer las demandas y necesidades humanas. En este momento ya estamos necesitando más de una Tierra para atender a nuestra subsistencia… Tenemos que abordar con seriedad y responsabilidad el cuidado de nuestro entorno. ¡Queremos y soñamos con un territorio maya peninsular vivo, para nosotros y para nuestros hijos e hijas!

Por eso lanzamos esta invitación. Durante tres días vamos a compartir conocimientos y saberes. La Jornada de Agroecología no es solamente una actividad académica: participarán en ella, junto con miembros de la Academia, campesinos y campesinas que han trabajado la agroecología desde hace muchos años. Nos acompañarán estudiantes, autoridades, académicos, investigadores, incluso de otros países del área maya, que nos han querido compartir sus experiencias de nutrición de suelos y defensa de sus territorios.

La Jornada de Agroecología en el Área Maya tendrá lugar en el Auditorio Manuel Cepeda Peraza del edificio central de la Universidad Autónoma de Yucatán, los días 5, 6 y 7 de noviembre.