Misiones salesianas |

“La pobreza en Petén te golpea todos los días”, reconoce el misionero salesiano Giampiero de Nardi, que lleva dos años junto a los más desfavorecidos en el humilde municipio de San Benito. Allí, fiel al estilo salesiano, se ha propuesto superar las dificultades de la población a través de la pobreza y nos presenta dos casos de ayuda concreta a mujeres con serias dificultades.

El primer caso es el de una pequeña, de nombre Kimberly, de 9 años, que proviene de una familia desestructurada y con muy escasos recurso económicos. Tiene tres hermanos de 15, 5 y 1 año. El mayor ya no vive con la familia, la madre es soltera y el padre los abandonó desde ya hace varios años. La casa en donde viven es alquilada y los ingresos que obtiene la madre son muy escasos, lo que casi no le permite adquirir los recursos básicos desupervivencia.

A Kimberly se le diagnosticó cáncer en los huesos y peso bajo, por lo que los Salesianos están comprometidos con ella y su familia, ayudándola con medicamentos, comida, gastos médicos, a la vez que apoyo moral y espiritual que en momentos como estos no deben faltarles.

El segundo caso también es muy difícil; una joven de 17 años, también de una familia desestructurada que, para ganarse la vida, trabaja junto a su madre por, aproximadamente, 4,5 euros al día. La joven fue secuestrada durante un par de días, y fuevíctima de abusos sexuales. Las secuelas físicas y psicológicas son muy grandes y tiene momentos muy críticos con periodos de ansiedad y nerviosismo, sin querer salir de casa.

La familia pidió ayuda y acompañamiento a los misioneros salesianos, que han abonado los gastos médicos y psicológicos. Gracias a eso ha experimentado una mejoría en su estado de salud y continúan ayudándola.

Acompañamiento a mujeres en situación de pobreza

Las mujeres de la zona sólo logran graduarse en primaria, lo que conlleva que tengan grandes deficiencias tanto a nivel cognitivo, social y formativo. Además, el papel de la mujer es marginal, ya que no se le permite trabajar fuera de la casa. Y cuando esmadre soltera debe buscar cómo mantener a la familia y trabajar al mismo tiempo. Por otro lado, la situación económica y la distancia a los servicios de salud siguen siendo un obstáculo para la población. En el caso de la mujer hay grandes riesgos que comienzan desde elembarazo. También hay limitaciones sociales, económicas y culturales para conocer sus derechos sexuales y reproductivos y hacerlos valer.

El proyecto pretende promover la formación y el desarrollo de las mujeres (en su mayoría muy jóvenes) de la parroquia, para que sean capaces de conocer estilos de vida saludables y positivos, que su autoestima crezca y sepan valorarse.

Actividades

  • 10 Talleres de formación personal (salud, autoestima, gestión de conflictos, derechos…).
  • 10 Talleres de Manualidades (cocina, perfumes y bisutería…).
  • Acompañamiento médico y curso para comadronas