FE Y RAZÓN | Por Luis-Fernando VALDÉS |

El proceso de canonización de la norteamericana Dorothy Day (1897-1980) dio un paso más. Fundadora del periódico “Catholic Worker”, apoyó los movimientos sociales de trabajadores y mostró su oposición al capitalismo. ¿La Iglesia “canonizará” también esta ideología social?

Dorothy Day, un icono católico. La memoria de esta activista nacida en Brooklyn (Nueva York) volvió a la escena, cuando el Papa Francisco visitó el Capitolio de los Estados Unidos, en septiembre de 2014.

En su discurso, el Pontífice dijo que Day representaba uno de los sueños de ese país: “la justicia social y los derechos de las personas”; y añadió que una nación es grande “cuando lucha por la justicia y la causa de los oprimidos, como hizo Dorothy Day en su incesante trabajo”.

Después de que Juan Pablo II autorizara en marzo de 2000 el inicio de su proceso de canonización, el pasado 19 de abril el Cardenal de Nueva York, Timothy Dolan, abrió una nueva fase en el camino de Dorothy Day a los altares.

Su conversión. Dorothy nació en 1897 y se crió en una familia protestante. Durante su juventud, simpatizó con el comunismo y el socialismo; fue militante por los derechos de las mujeres, el amor libre y el control de la natalidad. En esa época, cometió un aborto.

Después contrajo matrimonio civil con Forster Batterham y tuvo una hija. Pero se sentía cada vez más atraída por la fe católica, que no dejaba de estudiar: empezó a rezar el rosario regularmente y bautizó a su hija, Tamar, como católica. Su marido no lo soportó y las abandonó.

Ella misma cuenta su conversión. Un día, caminaba por las calles de Nueva York, rezando el Rosario, y “mientras esperaba a que el semáforo cambiara… las palabras ‘Padre nuestro’ me atravesaron el corazón. Todos los que estaban en torno mío, todos los transeúntes, … los blancos y los negros, … tenían un parentesco conmigo. Porque todos éramos hijos de un Padre común, todas éramos las criaturas de un mismo Creador.” Dorothy Day sería admitida poco después en la Iglesia Católica en 1927.

Su actividad social. Por una parte, Dorothy fue una mujer entregada a los más pobres, a las obras de misericordia, ella misma compartiendo la pobreza con aquellos a quienes atendía, conversa y profundamente pro vida. Su pensamiento no era marxista, sino que simpatizaba más con los ideales comunista que con los capitalistas. Pero en realidad, su pensamiento social se basaba en las encíclicas sociales de los Papas.

Por otra parte, sus opciones sociales y política fueron muy polémicas. Participó en manifestaciones en contra de la guerra de Vietnam; apoyó a los republicanos durante la guerra civil española; y “se alineaba acríticamente con cada consigna que las izquierdas lanzaban en cuestiones de política (no en cuestiones relacionadas con la moral o la religión). Esta actitud le llevó a … defender juicios políticos errados” (Religión en libertad, 25 abr. 2016).

Entonces, ¿se puede ser santa, aún teniendo posiciones políticas debatibles? Si la canonizan, ¿sería un aval de la Iglesia Católica a todas las opiniones de Dorothy Day? Sin duda, no. Se canoniza la santidad personal, no las ideas políticas.

Aún falta mucho camino para la posible canonización de Dorothy Day,  pero lo importante aquí es que su encuentro con Cristo en la Iglesia, en sus propias coordenadas históricas y desde su propia personalidad, la llevó a defender la vida de los no-nacidos y el derecho de los trabajadores a una vida digna.

@FeyRazon   lfvaldes@gmail.com

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