«Iglesia Misionera, testigo de Misericordia». Éste que es el lema elegido por el Papa Francisco para la Jornada Mundial de las Misiones 2016, se percibió en sus palabras de aliento, saludo y bendición a los numerosos peregrinos de tantas partes del mundo, que participaron en su audiencia general.

Faltando pocos días para la celebración del Domingo Mundial de las Misiones – conocido también como DOMUND – , que en el Jubileo de la Misericordia cumple 90 años, el Obispo de Roma reiteró la urgencia del compromiso misionero:

«Hermanos y hermanas, el próximo domingo celebraremos la Jornada Mundial de las Misiones, ocasión preciosa para reflexionar sobre la urgencia del compromiso misionero de la Iglesia y de todo cristiano. También nosotros estamos llamados a evangelizar en el ambiente en el que vivimos. Con estos votos los bendigo a ustedes y a sus familias ¡Alabado sea Jesucristo!»

«Acojamos la invitación del Año Santo de la Misericordia a vivir una fe activa en la caridad, fortaleciendo nuestro compromiso hacia nuestros hermanos más necesitados», exhortó asimismo el Papa Francisco y deseó que este Año Jubilar brinde a todos «la gracia de experimentar el gran poder de la Misericordia que nos hace entrar en el corazón de Dios y nos hace capaces de mirar al mundo con mayor bondad»: