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Yusi Cervantes Leyzaola |

Desde hace años nos hemos visto invadidos de adornos que tienen que ver con Santa Claus, sus renos y duendes, los regalos, el invierno, luces y más luces. Es una invitación al consumo espectacular y un negocio redondo para miles de empresas y, muchas veces, ni por equivocación se menciona el nacimiento de Jesús. No hay María, no hay José, no hay Belén, no hay magos de oriente.

El espíritu navideño se reduce a comprar y adornar un árbol de navidad, preparar un banquete, agradecer la amistad, pelear en las tiendas por el juguete que quiere el hijo, hacer un largo viaje para reunirse con la familia, reconciliarse con los seres queridos, recuperar la alegría, abrazarnos unos a otros… Todo esto contiene valores muy deseables: la alegría, la confianza en la bondad, el triunfo del bien y el amor sobre el egoísmo y el desaliento. Trae gozo, une a las personas, siembra sentimientos positivos: es una maravilla. Pero hay un grave problema porque está desplazando, cada vez más, al centro, al origen y razón de ser de la Navidad: el nacimiento de Jesús.

¿Cómo vives la Navidad?

Responde: si o no, a las siguientes afirmaciones:

  1.  Para cuando llega el primer domingo de Adviento tienes lista la corona, la llevas a bendecir a la misa de ese día y domingo a domingo se reúne la familia en torno a ella para orar y encender la vela correspondiente, entendiendo que es un tiempo de preparación para la Navidad.

Si □ No □

  1. Las posadas a las que asistes son fiestas comunes y corrientes, con música de todo tipo, excepto villancicos, comida en abundancia y con frecuencia, grandes cantidades de alcohol.

Si □ No □

  1. Organizas o asistes a posadas donde se lleva a los peregrinos, -José y María-, a diferentes áreas de la casa rezando las letanías, y pidiendo posada. Luego se cantan villancicos y se festeja con piñatas, ponche y aguinaldos.

Si □ No □

  1.  Adornas tu casa con duendes, casitas, galletas, botas de tela, piñas de pino, flores, moños, series de luces, nieve artificial, trineos, renos, campanas, y claro, imágenes de Santa Claus.

Si □ No □

  1.  La decoración navideña de tu hogar tiene como tema principal a Jesús. Pones, de preferencia con ayuda de los niños, el nacimiento, aunque sea modesto, y recuerdas la historia relatada en el Evangelio. En los adornos de tu casa, incluso en el arbolito, hay estrellas y ángeles.

Si □ No □

  1. Tus canciones navideñas preferidas hablan de la nieve, del sonido de las campanas, de renos, de la alegría, de Santa Claus; y sólo desean felicidad y próspero año nuevo.

Si □ No □

  1.  Escuchas y cantas villancicos donde el tema es el nacimiento de Jesús en el seno de la familia formada por María y José, y todo lo que ocurrió en torno a esto: Belén, el pesebre, el anuncio de los ángeles, la visita de los pastores, la estrella, los magos de oriente.

Si □ No □

  1. Los brindis navideños en los centros de trabajo, con los amigos o familiares, son eso: brindis. Hay alcohol, convivencia, alegría, buenos deseos… pero Jesús no está en esa reunión.

Si □ No □

  1.  Procuras disfrutar este tiempo en familia. Y juntos orar y meditar sobre el acontecimiento del nacimiento de Dios Hijo, que se hizo hombre por nosotros. Reflexionan sobre temas como la entrega de María a la voluntad de Dios; en el hombre justo que fue José, bajo cuya protección creció el niño Jesús, la pobreza del nacimiento del Rey de Reyes…

Si □ No □

  1.  Gastas mucho tiempo y dinero comprando regalos de navidad. Sientes el compromiso de dar regalos caros incluso a personas que no son cercanas a ti.

Si □ No □:

  1.  No te sientes obligado a dar regalos de navidad. En todo caso, en familia, pueden obsequiarse mutuamente cosas sencillas o hacer un intercambio sin gastar mucho en ello.

Si □ No □

  1.  Resulta más importante la cena que la Misa de Navidad. Durante esa cena hay deliciosos platillos, regalos, una alegre convivencia familiar y, probablemente, mucho alcohol; pero no se acuerdan de Dios. No hay un momento especial para conmemorar el nacimiento de nuestro Salvador.

Si □ No □

  1. Procuran ir a la Misa de Noche Buena. Si no es posible, van a Misa de Navidad el 25 de diciembre. Ese es el centro de la fiesta. La cena también es importante, pero no gastan en exceso ni se agotan físicamente. Durante la cena, hay un momento especial para recordar la razón del festejo navideño.

Si □ No C

  1. Los niños están llenos de ilusión, no por el nacimiento de Jesús, sino por los obsequios que encontrarán al día siguiente gracias a Santa Claus.

Si □ No □

  1. Los niños reciben regalos, pero sin que sean excesivos. Aun cuando los niños estén ilusionados por los regalos, ustedes procuran que no pierdan de vista que lo más importante es que Jesús vino al mundo y se hizo niño por nosotros.

Si □ No □

Calificación

  1. Si en la mayoría de los números pares pusiste “Si” significa que has ido perdiendo el verdadero sentido de la Navidad. Procura volver, junto con tu familia a vivir la auténtica Noche Buena.
  2. Si en la mayoría de los números nones, marcaste tu respuesta como “No”, ¡Felicidades! Tú y tu familia conservan la esencia de la Navidad.

 

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