En la Misa no leemos el Evangelio para saber cómo han sido las cosas, sino para tomar conciencia que lo que hizo y dijo Jesús, sigue diciéndolo y cumpliéndolo ahora, también para nosotros: con estas palabras el Papa Francisco cercioró la cercanía de Cristo a su Iglesia, en la prosecución de su ciclo de catequesis sobre la Santa Misa.