Cuando no había suficientes humanos

Según desveló un estudio genético en el año 2009, hace 1.2 millones de años la humanidad estaba formada mayoritariamente por Homo sapiens que habitaban en tres continentes: Europa, Asia y África; sin embargo, juntando a todos los humanos, su número apenas andaba entre los 18 mil y los 26 mil; por tanto, había menos seres humanos que el número de gorilas actuales, y eso que estos animales sólo viven en un continente. El Homo sapiens era, pues, una especie en peligro de extinción.

La era del hielo

Hace aproximadamente 195 mil años, la temperatura bajó drásticamente en invierno y los glaciares se extendieron. Multitud de hábitats fueron destruidos, así como animales. Los seres humanos no fueron la excepción, por lo que la población se redujo drásticamente. La especie sobrevivió gracias a los que habitaban en lo que hoy es Sudáfrica, donde el clima fue lo suficientemente cálido.

La erupción del Toba

Hace unos 75 mil años, en Sumatra, isla de Indonesia, ocurrió la erupción del súper volcán Toba, cuyos efectos ambientales fueron catastróficos para la humanidad; lanzó tal cantidad de cenizas, escombros y gases tóxicos al aire que dificultó enormemente la vida a los seres vivos. Se calcula que la población humana quizá se redujo a unas diez mil personas.

La crisis del canal de Suez

En julio de 1956 Francia, Inglaterra e Israel formaron una alianza militar para arrebatarle a Egipto el control del canal de Suez. La ONU demandó que dicha alianza acabara con las acciones militares y sacara sus tropas de territorio egipcio, y la URSS amenazó a la alianza con usar «modernas armas de destrucción» contra Londres y París si no retrocedían. Estados Unidos, por su parte, ante el temor de una guerra global, amenazó a la alianza con sanciones económicas. En diciembre de ese año Francia e Inglaterra finalizaron la retirada de sus tropas, y en marzo de 1957 Israel devolvió a Egipto las tierras que había ocupado durante la campaña.

Incidente del Checkpoint Charlie

Desde 1958 la URSS y EUA disputaban a causa de la ciudad alemana de Berlín. Los soviéticos exigían que los estadounidenses desmilitarizaran Berlín occidental y retiraran sus fuerzas armadas; y como esto no ocurrió, los primeros reforzaron la frontera del Berlín oriental. La crisis culminó en agosto de 1961, con la construcción del famoso muro de Berlín. El momento más peligroso fue el «incidente del Checkpoint Charlie» (uno de los pasos fronterizos del muro), cuando tanques soviéticos y estadounidenses pasaron allí una noche enfrentados con munición pesada. El 28 de octubre la Unión Soviética y Estados Unidos retiraron sus tanques.

La crisis de los misiles en Cuba

Después de los intentos fracasados de Estados Unidos por invadir Cuba tanto con el desembarco en Bahía de Cochinos como con la Operación Mangosta, la URSS decidió instalar en Cuba misiles balísticos. En 1962 aviones espía de EU descubrieron la instalación de las bases de misiles tácticos soviéticos, todavía no operativas pero prontas a estarlo, y el presidente Kennedy desplegó un cerco militar alrededor de la isla de Cuba, con barcos y aviones de guerra, y demandó de la URSS desmantelar las bases.

El momento de máxima tensión se vivió el 27 de octubre de 1962, cuando fue derribado un avión estadounidense que sobrevoló el cielo cubano, mientras que un grupo de destructores estadounidenses rodearon un submarino soviético en las proximidades a Cuba y un avión lanzó proyectiles sobre él. Según la parte soviética, el comandante del submarino estaba a punto de dar la orden de responder con un torpedo nuclear, pero dos oficiales lo convencieron de que no lo hiciera. El submarino transmitió un mensaje donde pidió a EU que dejara de provocar. El 28 de octubre Moscú y Washington acordaron acabar con la crisis.

Juegos de guerra

La mañana del 9 de noviembre de 1979 las computadoras estadounidenses del NORAD (North American Aerospace Defense Command) registraron en sus pantallas que la URSS había empezado un ataque nuclear con 300 misiles.

EUA no intentó comunicarse a través de la línea roja con la URSS para esclarecer la situación, sino que dio la orden de que sus aviones militares despegaran para hacer frente al ataque. Sin embargo, al verificar los datos de los radares, se dieron cuenta de que ningún sistema mostraba lanzamientos, sino que, por error, habían activado en las computadoras de NORAD un «juego de guerra», programa de simulación que servía para entrenarse sobre cómo debían proceder en caso de un verdadero ataque nuclear.

El «año negro» (1983)

El 8 de marzo de 1983 el entonces presidente de EU, Ronald Reagan, ordenó establecer en Europa Occidental misiles de crucero, como respuesta a los misiles soviéticos con ojivas nucleares instalados en Europa Oriental. El 1 de septiembre de 1983, los cazas soviéticos derribaron un avión de pasajeros Boeing de la aerolínea de Corea del Sur que viajaba de Nueva York a Seúl cuando sobrevoló territorio soviético restringido; el incidente tensó las relaciones entre las dos potencias.

El 26 de septiembre de 1983 un satélite soviético registró que cinco misiles balísticos intercontinentales habían sido lanzados desde una base estadounidense en Montana, y que en 20 minutos alcanzarían la URSS.

El oficial encargado, Stanislav Petrov, decidió no dar aviso porque concluyó que una guerra nuclear no podía empezarse con sólo cinco misiles. Seis meses después se supo que los rayos del sol habían provocado la alarma.

Finalmente, entre los días 2 y 11 de noviembre, la OTAN llevó a cabo en Europa Occidental ejercicios militares, tan realistas, que la URSS creyó que se trataba de preparaciones secretas para un genuino golpe nuclear. En respuesta, los soviéticos pusieron en estado de alerta sus fuerzas nucleares y aviones en Alemana oriental y Polonia.

Un «ataque» científico

El 25 de enero de 1995, desde una isla de Noruega, un grupo de científicos lanzó el mayor misil meteorológico jamás existente, a fin de observar las auroras boreales. Noruega había informado a la URSS sobre sus planes del lanzamiento, mencionando la fecha pero no la hora. La trayectoria del misil y sus características físicas hicieron a Moscú creer que era un misil balístico nuclear lanzado desde un submarino estadounidense. El entonces presidente soviético, Boris Yeltsin, puso a sus fuerzas nucleares en alerta, y, según confesó luego, hasta recurrió a «la valija nuclear», que almacena los códigos para activar el arsenal atómico. La alerta fue eliminada cuando los radares mostraron que el misil había cambiado la trayectoria.

Enfrentamiento israelí-iraní

En junio del 2008 Israel aseguró que Irán estaba preparando un ataque contra su complejo nuclear Dimona, que tiene 12 misiles nucleares. El gobierno israelí dirigió un discurso agresivo contra Irán, el cual ha dicho en varias ocasiones que posee misiles capaces de destruir a Israel; e Israel, por su parte, ha dicho que está dispuesto a emprender un ataque «preventivo» en contra de Irán, incluso sin el apoyo de Estados Unidos, a fin de seguir siendo el único país del Medio Oriente con armas nucleares. Los analistas internacionales consideran que un conflicto militar entre Israel e Irán involucraría no solo a toda la región sino a todo el mundo, con consecuencias catastróficas.

Corea del Norte declara la guerra en 2013

En febrero de 2013 se desencadenó una escalada de tensiones por una prueba nuclear realizada por parte de Corea del Norte. Días después, Corea del Sur y Estados Unidos anunciaron que reforzarían sus maniobras militares conjuntas anuales. En respuesta, Corea del Norte anuló el pacto de no agresión que mantenía con Corea del Sur. El 29 de marzo, dos bombarderos estadounidenses con capacidad nuclear lanzaron proyectiles frente al mar de Corea, lo que fue considerado por Corea del Norte como el inicio de la guerra, así que el 29 de marzo del 2013 Corea del Norte declaró: «Todas las acciones del gobierno, los partidos políticos y las organizaciones serán ahora tomadas partiendo del hecho de que nuestro país se encuentra en estado de guerra con la Corea del Sur».

Advirtió además de un «combate a gran escala» más allá de la región si Corea del Sur y Estados Unidos continuaban con sus actividades militares en la zona desmilitarizada entre las dos Coreas. Kim Jong-Un firmó el plan ofensivo con el que pretendía atacar las bases militares estadounidenses en Japón, las islas de Guam y Hawai, así como la zona continental de E.U.A.

Después de la declaración de «estado de guerra», la presidenta de Corea del Sur, Park Geun-hye, respondió que estaban preparados para cualquier ataque y, de ser necesario, para una ofensiva. El 11 de abril el presidente de EU, Barack Obama, pidió a Corea del Norte detener las amenazas de guerra, y el día 14 se llamó al diálogo para buscar una solución pacífica. Corea del Norte exigió la desnuclearización de Corea del Sur, ofreciendo sus propias fuerzas nucleares como patrimonio común de toda Corea, en vez de las armas estadounidenses. El día 19 Japón y EU rechazaron el diálogo porque exigieron, a su vez, que Corea del Norte fuera desnuclearizada. Corea del Norte continuó con sus ensayos bélicos, lanzando tres misiles de corto alcance el 18 de mayo, otro de mayor alcance el 19 de mayo, y uno más al día siguiente. El 30 de mayo, los gobiernos de Corea del Sur y EU iniciaron nuevas maniobras militares conjuntas en aguas de la península coreana. El 6 de junio el gobierno de Corea del Norte anunció la propuesta de reiniciar conversaciones bilaterales con el gobierno de Corea del Sur, el cual aceptó dicha proposición para reanudar las relaciones entre los dos países.

Trump monta escenarios de guerra

Los arranques del actual presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ponen a la humanidad una y otra vez frente a posibles escenarios de guerra. Su escalada verbal de 2017 contra Corea del Norte fue impresionante. En agosto de ese año amenazó a Kim Jong-un con estas palabras: «Corea del Norte, mejor que no haga más amenazas a Estados Unidos. Enfrentarán fuego e ira como el mundo nunca ha visto». En octubre escribió: «Nuestro país ha intentado sin éxito tratar con Corea del Norte durante 25 años, dando miles de millones de dólares y no consiguiendo nada a cambio. ¡La política no funcionó!». Pero el peor momento fue el 19 de septiembre de 2017, cuando Trump amenazó en la mismísima ONU con «destruir totalmente» a Corea del Norte.

Ya en 2018 Estados Unidos viene sosteniendo conversaciones de paz con Kim Jong-un, pero no hay garantía de nada. Al mismo tiempo, Trump no descarta una guerra generalizada si se ataca la soberanía de alguno de los países miembros de la OTAN; y puso como ejemplo a Montenegro, pequeño Estado integrado al organismo: «Montenegro es un país pequeño con gente muy fuerte… son personas muy agresivas. Pueden mostrar su agresividad y, enhorabuena, estás en la Tercera Guerra Mundial».

TEMA DE LA SEMANA: ¿QUÉ TAN CERCA ESTAMOS DEL APOCALIPSIS?

 

Publicado en la edición impresa de El Observador del 29 de julio de 2018 No.1204