Si se tiene en casa una Corona de Adviento (no es indispensable), la familia se puede reunir en torno a ella los cuatro domingos de Adviento y hacer oración libre (lo que nazca del corazón en ese momento) o bien seguir algún esquema propuesto por las parroquias; si no se cuenta con alguno, se puede seguir el siguiente:

1 DOMINGO DE ADVIENTO

GUÍA: En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

TODOS: Amén.

ALGUIEN ENCIENDE LA PRIMERA VELA MIENTRAS EL GUÍA DICE: Encendemos, Señor, esta luz, como signo de que queremos estar despiertos y vigilantes para salir a tu encuentro, sabiendo que ya vienes a nosotros. ¡Ven, Señor Jesús!

SE CANTA: Ven, ven, Señor, no tardes./ Ven, ven, que Te esperamos. / Ven, ven, Señor, no tardes; /ven pronto, Señor.

ALGUIEN LEE: Lectura del santo Evangelio según san Marcos: «Estén preparados y vigilando, ya que nos saben cuál será el momento» (Mc 13, 33). Palabra del Señor.

TODOS: Te alabamos, Señor.

GUÍA: Reconocemos, Señor, que somos pecadores, y Te rogamos que nos perdones.

TODOS: Por nuestra pequeñísima fe: perdón, Señor. Por nuestras dudas y miedos: perdón, Señor. Por nuestra desgana para orar: perdón, Señor.

Por nuestra débil esperanza: perdón, Señor. Por nuestros desánimos y tristezas: perdón, Señor.

Por nuestra tibia caridad: perdón, Señor. Por nuestra falta de compromiso: perdón, Señor. Por nuestra insolidaridad e insensibilidad ante el sufrimiento de los demás: perdón, Señor. Y por todos nuestros pecados: perdón, Señor.

GUÍA: Dios Todopoderoso, ten misericordia de nosotros, perdona nuestros pecados y llévanos a la Vida Eterna.

TODOS: Amén.

2 DOMINGO DE ADVIENTO

GUÍA: En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

TODOS: Amén.

ALGUIEN ENCIENDE LA PRIMERA Y SEGUNDA VELA MIENTRAS EL GUÍA DICE: Los profetas mantenían encendida la esperanza de Israel. Nosotros, como un símbolo, encendemos estas dos velas. Que cada uno, Señor, te abra su vida para que brotes y florezcas en nuestros corazones. ¡Ven pronto, Señor!

SE CANTA: Ven, ven, Señor, no tardes./ Ven, ven, que Te esperamos. / Ven, ven, Señor, no tardes; /ven pronto, Señor.

ALGUIEN LEE: Lectura de la II carta de San Pedro: «Nosotros esperamos según la promesa de Dios cielos nuevos y tierra nueva, un mundo en que reinará la justicia. Por eso, queridos hermanos, durante esta espera, esfuércense para que Dios los halle sin mancha ni culpa, viviendo en paz» (II Pe 3,13-14 ). Palabra de Dios.

TODOS: Te alabamos, Señor.

GUÍA: Señor, reconocemos que no hay más Salvador que Tú. Por eso te rogamos:

TODOS: Ven, Señor, a salvarnos. Ven a saciar nuestra hambre, ven a curar nuestras llagas, ven a aliviar nuestras cargas. Ven a llenar nuestro vacío, ven a erradicar nuestra tristeza, ven a vestirnos de fuerza. Ven a quitar el pecado, ven a romper las cadenas, ven a ahuyentar las tinieblas.

Ven, Señor, y salva a todos los que somos víctimas del pecado y de la debilidad humana. Ven, Señor, a salvarnos.

GUÍA: Dios Todopoderoso, ten misericordia de nosotros, perdona nuestros pecados y llévanos a la Vida Eterna.

TODOS: Amén.

3 DOMINGO DE ADVIENTO

GUÍA: En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

TODOS: Amén.

ALGUIEN ENCIENDE LA PRIMERA, SEGUNDA Y TERCERA VELA MIENTRAS EL GUÍA DICE: En las tinieblas se encendió una luz, en el desierto clamó una voz. Se anuncia la Buena Noticia: ¡El Señor va a llegar! ¡Preparen sus caminos, porque ya se acerca! Cuando encendemos estas tres velas cada uno de nosotros quiere ser, Señor, antorcha tuya para que brilles, llama para que calientes. ¡Ven, Señor, y envuélvenos en tu luz!

SE CANTA: Ven, ven, Señor, no tardes./ Ven, ven, que Te esperamos. / Ven, ven, Señor, no tardes; /ven pronto, Señor.

ALGUIEN LEE: Lectura de la Primera carta a los Tesalonicenses: «Que el propio Dios de la paz los santifique, llevándolos a la perfección. Guárdense enteramente, sin mancha, en todo su espíritu, su alma y su cuerpo, hasta la venida de Cristo Jesús, nuestro Señor» (I Tes 5,23). Palabra de Dios.

TODOS: Te alabamos, Señor.

GUÍA: Ven, Señor; haz resplandecer tu rostro sobre nosotros. Te suplicamos:

TODOS: Pon luz, Señor, en nuestra noche. Pon fe, Señor, en nuestra duda. Pon gozo, Señor, en nuestra pena. Pon ilusión, Señor, en nuestro desencanto. Pon fuego, Señor, en nuestro invierno. Pon fuerza, Señor, en nuestro cansancio.

GUÍA: Dios Todopoderoso, ten misericordia de nosotros, perdona nuestros pecados y llévanos a la Vida Eterna.

TODOS: Amén.

4 DOMINGO DE ADVIENTO

GUÍA: En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

TODOS: Amén.

ALGUIEN ENCIENDE LAS CUATRO VELAS MIENTRAS EL GUÍA DICE: Encendemos estas cuatro velas como señal de nuestro compromiso con Dios para que en esta Navidad nos encuentre libres de todo aquello que obstaculiza nuestro verdadero encuentro con Él. ¡Ven, Señor, y libéranos!

SE CANTA: Ven, ven, Señor, no tardes./ Ven, ven, que Te esperamos. / Ven, ven, Señor, no tardes; /ven pronto, Señor.

ALGUIEN LEE: Lectura de la Carta a los Romanos: «Conduzcámonos como en pleno día, con dignidad. Nada de comilonas y borracheras, nada de lujuria ni desenfreno, nada de riñas ni pendencias. Vistámonos del Señor Jesucristo» (Rm 13, 13-14). Palabra de Dios.

TODOS: Te alabamos, Señor.

GUÍA: Ven, Señor; haz resplandecer tu rostro sobre nosotros. Te rogamos:

TODOS: Líbranos de todos los dioses falsos que nos hemos fabricado. Danos un deseo profundo y la fuerza necesaria para renunciar a todo lo que impide que Tú, Jesús, nazcas en nuestro corazón. Y concédenos que te pongamos en el centro de nuestra existencia no sólo mientras celebramos tu Primera Venida, acontecida en Belén, sino cada día hasta tu gloriosa y Segunda Venida. Amén.

GUÍA: Dios Todopoderoso, ten misericordia de nosotros, perdona nuestros pecados y llévanos a la Vida Eterna.

TODOS: Amén.

TEMA DE LA SEMANA: PREPARADOS PARA EL ADVIENTO

Publicado en la edición impresa de El Observador del 25 de noviembre de 2018 No.1220