Del 18 al 20 de febrero, informa la agencia oficial de noticias «Vatican News», tendrá lugar en la Santa Sede la 28ª reunión del Consejo de Cardenales.

LA REFORMA DE LA CURIA

«Al centro de los trabajos estará el proyecto de revisión de la constitución Pastor Bonus sobre la curia romana».

La constitución apostólica Pastor Bonus fue promulgada por Juan Pablo II el 28 de junio de 1988 como texto legislativo que regula la composición y competencias de los distintos dicasterios.

«El pasado mes de diciembre —escribe la agencia de noticias— se entregó al Santo Padre una nueva propuesta de constitución apostólica, titulada Praedicate evangelium. El objetivo es hacer que este organismo de gobierno responda mejor a las necesidades de una Iglesia en salida, profundamente misionera».

El borrador de Praedicate evangelium es un trabajo realizado y entregado por el C-9; se trata del Consejo de Cardenales constituido por Francisco para que sus miembros lo aconsejen en el gobierno de la Iglesia,y que al momento de entregar el citado documento estaba constituido por: Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga, arzobispo de Tegucigalpa; Marcello Semeraro, obispo de Albano; Francisco Javier Errázuriz Ossa, arzobispo emérito de Santiago de Chile; Seán Patrick O’Malley, arzobispo de Boston; Reinhard Marx, arzobispo de Munich; Laurent Monsengwo Pasinya, arzobispo de Kinshasa; Oswald Gracias, arzobispo de Bombay; George Pell, prefecto de la Secretaría de Economía; Giuseppe Bertello, gobernador del Estado Vaticano; y Pietro Parolin, secretario de Estado de la Santa Sede.

Actualmente George Pell y Francisco Javier Errázuriz ya no pertenecen al C-9; Pell fue separado del cargo por acusaciones de abuso sexual en Australia —juzgado en dos instancias, fue absuelto en la primera pero fue condenado en la segunda a pesar de que quedó plenamente demostrado que no se encontraba en el lugar el día del presunto abuso—, y Errázuriz por acusaciones de tratar de desacreditar a las víctimas de los abusos sexuales en Chile y de no investigar adecuadamente sus denuncias. También hay acusaciones contra Rodríguez Maradiaga, señalado de encubrir una red homosexual en su seminario.

CUMBRE CONTRA LOS ABUSOS

Precisamente el otro asunto que Francisco va a abordar el mes de febrero en el Vaticano es el de la crisis de los abusos sexuales clericales. Esto tendrá lugar del 21 al 24 de febrero.

El pontífice «se reunirá con todos los presidentes de las Conferencias Episcopales del mundo para discutir sobre la prevención de los abusos a menores y adultos vulnerables», señala «Vatican News».

Explica la agencia de noticias de la Iglesia que se trata de«un encuentro fundamental para la lucha contra los abusos de poder, de conciencia y sexuales cometidos por los miembros de la Iglesia».

También recuerda que Francisco, en un mensaje dirigido a toda la curia el pasado mes de diciembre, «lanzó un fuerte llamamiento a los abusadores: ‘Conviértanse y entréguense a la justicia humana y prepárense a la justicia divina’».

CRISIS DE CREDIBILIDAD

La crisis de los abusos sexuales es uno de los temas más delicados y quemás han afectado la credibilidad eclesial en los años del pontificado de Francisco. Se advierte un claro alejamiento de los bautizados de las prácticas comunitarias de la fe. El Vaticano solía publicar en diciembre el número de visitas que había recibido en el año; pero por segunda vez se ha abstenido de hacerlo, si bien la tendencia ya era más bien la baja en los años anteriores: 5.92 millones de visitantes en 2014, 3.21 millones en 2015, y 3.95 millones en 2016.

También elnúmero de peregrinos que han querido estar presentes durante las audiencias generales de los miércoles ha ido a la baja: en 2014, 1.2 millones; en 2015:, 0.7 millones; en 2016, 0.8 millones.

Las fotos oficiales muestran que en diversos actos papales en el Vaticano los recintos ya no se están llenando.

Una encuesta publicada el pasado mes de septiembre por la cadena de televisión CNN reportaba que entre los católicos la opinión favorable sobre el pontificado de Francisco pasó de un 83% a un 63% de aceptación, en gran parte debido al modo en que la Iglesia ha abordado la crisis de los abusos sexuales.

EL RETO POR DELANTE

La Iglesia tiene grandes retos en este caso: castigar a los abusadores y encubridores, ayudar a sanar a las víctimas, evitar a toda costa que vuelvan a darse casos de abuso sexual de cualquier tipo, y, desde luego, lograr que la Iglesia vuelva a ser luz tanto para creyentes como para no creyentes.

También causa desasosiego que sigan apareciendo más casos de abusos por todo el mundo, como el del obispo Gustavo Zanchetta, designado hace un año por Franciscocomo asesor en la Administración de Patrimonio de la Sede Apostólica, y que hace poco fue denunciado por tres sacerdotes argentinos de abuso de poder, abuso económico y abuso sexual en el seminario en Orán, Argentina.

El hecho de que cada vez se conozcan más y más casos, si bien es doloroso para toda la Iglesia, ello implica que la cultura de la denuncia está dando sus primeros pasos, algo totalmente necesario para la erradicación de las prácticas sexuales en ambientes clericales.

Redacción

TEMA DE LA SEMANA: 2019: UN AÑO DECISIVO PARA LA IGLESIA

Publicado en la edición impresa de El Observador del 13 de enero de 2019 No.1227