• Cuando gobierno y miembros del alto clero firmaron los «Arreglos» para poner fin a la guerra, el Movimiento Cristero se hallaba en apogeo. Gorostieta y Degollado, los dos principales jefes del movimiento, disponían en el oeste del país de 25 mil hombres armados y organizados.
  • En el resto del país había otros 25 mil cristeros mejor o peor organizados.
  • Después de tres años de guerra, se calcula que, por el bando de los cristeros, defensores del derecho humano a la libertad religiosa, murieron en combate 25 mil hombres. En cuanto al bando del gobierno, los muertos fueron más del doble: 60 mil soldados federales.
  • A causa de la persecución religiosa murieron también muchas otras personas que no combatieron. Según Edgar Danés Rojas, hubo en total unos 25o mil muertos, además de que otras 250 mil personas huyeron de México para refugiarse, la mayoría en Estados Unidos. Casi todos los obispos huyeron, y también un buen número de sacerdotes.
  • De los sacerdotes asesinados por el gobierno entre 1926 y 1929, el P. Juan González Morfín contabiliza 91 con nombre y apellido, 82 de los cuales no apoyaron el movimiento armado. Jean Meyer habla de 125.

TEMA DE LA SEMANA: A 90 AÑOS DE LA RESTITUCIÓN DEL CULTO

Publicado en la edición impresa de El Observador del 30 de junio de 2019 No.1251