Entrevista con el padre Francisco Gavidia, párroco del Sagrado Corazón de Jesús (usualmente conocido como Templo de Santa Clara) que celebró cuatro años del comedor comunitario que comenzó como una encomienda y que los feligreses se han encargado de mantener, para hoy tener un registro de 129 mil personas, entre hombres, mujeres y niños, con un plato de comida caliente cada día.

Por María José Bautista

Usted conoce de las necesidades de las personas en situación de calle o de vulnerabilidad, así como sabe de la gente que vive o visita el centro histórico de Querétaro. ¿Qué le llevó a crear en su parroquia este comedor?

Este comedor fue una encomienda que nos hizo el obispo Faustino Armendáriz, en el año de la caridad. Nos preguntó si se podía abrir y nosotros respondimos que sí a esa petición.

¿Recibe ayuda económica o en especie para dar los alimentos cada día?

▶ La ayuda que recibimos es únicamente de los feligreses de la parroquia, que vienen a traer cada mes despensa. La diócesis y el gobierno no nos están apoyando, por lo que esta labor es llevada a cabo por los feligreses que han venido ayudando todo este tiempo.

Sin embargo, necesitamos más apoyo en este proyecto, por lo que los invitamos a ver lo que estamos haciendo para que se sumen.

¿Cuántas personas le ayudan en esta labor que es una obra de caridad?

▶ Son más de 40 servidores que vienen a servir, lavar trastes, recoger mesas, limpiar mesas, poner las tortillas, servir la comida en los platos. Los servidores se distribuyen a lo largo de la semana de lunes a viernes,

¿«Una fe sin obras, es un fe muerta»?

▶ Así es. Ya lo dijo San Pablo.

Problemas y dificultades siempre hay, sobre todo en las obras de Dios. ¿Nos puede compartir alguna de esas dificultades?

▶ Aquí, ninguna; pero de la gente que viene a comer: el hambre. Aunque algunas personas confunden la caridad con exigencia y piensan que estamos obligados a darles de comer y no es así, porque nosotros les damos de comer de buena manera y con mucho gusto, nunca se les ha cobrado ningún centavo, pero algunas personas ni lo necesitan y quieren abusar de la buena fe de la gente y es por eso que se les dice: «hasta aquí». Cuidamos mucho eso, que no se aprovechen de la buena fe de la gente.

Cuando se vive el Evangelio hay muchas muestras de que estamos en el camino correcto. ¿Hay alguna experiencia que le haya dejado una alegría especial?

▶ Todos los días es una alegría dar un plato. Cada plato de los 129 mil que hemos dado es una alegría. La servidora Brigi ha lavado 129 mil platos y cada plato que lava no es una obligación, sino es una alegría de estarlos lavando.

¿Cómo mantiene el control de las personas que vienen al comedor?

▶ Desde la primera persona que viene a comer mantenemos el control. Afuera las personas se forman, se les pide su nombre, edad y de dónde son.

¿Tienen un límite de fichas?

▶ Al día se entrega un promedio de 130 a 150 fichas para hombres, mujeres y niños.

¿Quiénes son las personas que están detrás de esta enorme labor?

▶ Los feligreses que vienen a Misa, que participan en algún grupo apostólico de la parroquia. La mayoría de los servidores ya tiene cuatro años ayudando.

CUATRO AÑOSDE ALEGRÍA

  • 129 mil personas atendidas
    Un aproximado de 80 mil hombres y 49 mil mujeres, además de niños que viven en situación de calle o son hijos de las señoras que venden muñequitas.
  • Horario
    Los alimentos se empiezan a preparar desde las doce del día, y se sirven de 1:30 a 2:00 de la tarde. A las tres de la tarde ya todo está limpio nuevamente.
  • La preparación
    No se cuenta con un lugar para preparar la comida. Una empresa que se dedica a hacer banquetes presta sus instalaciones. Ellos cuentan con todo el mobiliario para poder preparar los alimentos y permiten usar sus instalaciones sin cobro alguno; posteriormente la llevan hasta el comedor. El periódico Noticias presta una camioneta todos los días para transportar la comida.
  • Requisitos para recibir los alimentos
    No deben presentarse en estado inconveniente (alcoholizados, drogados) y que sean personas que realmente lo necesiten. Deben terminarse toda la comida, porque es un acto que se hace con amor y sacrificio.

CÓMO AYUDAR

» Con oración, para que la obra siga adelante y con despensa que se puede dejar en la Parroquia del Sagrado Corazón de Jesús (Santa Clara), ubicada en el Jardín Guerrero 8, Centro, Santiago de Querétaro, Qro.

Publicado en la edición impresa de El Observador del 15 de diciembre de 2019 No.1275