Manuel Asenzo es un joven argentino que debutó como cantautor el pasado 15 de diciembre con su disco «Una nueva partida». Es un álbum con letras y ritmos desde el corazón, desde la conversión que trabaja día a día para tener un encuentro constante con Cristo.

Por Rubicela Muñiz

Manuel radica en Suipacha, una ciudad de la provincia de Buenos Aires Argentina. Es profesor de música, cantautor católico y desde su conversión ha sentido este arte como una gran herramienta de conexión con Dios y como un gran canal donde circula la gracia de Dios hacia los demás.

«Siempre que intento expresarme por medio de la música es porque siento algo en el interior que me moviliza. Pido que el Espíritu Santo se haga presente y se canalice por medio de una letra o de una canción, lo que el Señor me quiera decir en ese momento. Estas canciones son una recopilación de varias composiciones que se fueron escribiendo durante más de cuatro años y con las que fui rezando, pidiéndole a Dios que sea la obra de Él la que se cumpla, que no sea una cuestión de ego personal.

«Durante mucho tiempo estuve rezando por estas canciones, por este don para ver si era lo que Dios quería, y hace poco sentí que era el momento de que el ámbar saliera de bajo de la mesa y para estar en un lugar donde se vea, para que ilumine. Siento que estas canciones son muy del Espíritu y para que el Señor toque el corazón del que Él quiera», compartió Manuel.

Según explica en entrevista, «el título del disco hace referencia al encuentro con Cristo, al nuevo camino que uno emprende, si quiere, agarrado de la mano del Señor, agarrado de la Virgen; y es justamente eso, una nueva partida, un nuevo lugar desde donde caminar. Fue lo que me pasó en una de las apariciones marianas, en el Cerro de Salta, yo fui sin creer nada y en ese momento encontré la paz de Dios, el amor de Dios y ahí me enamoré perdidamente de Él y empecé a vivir la fe; empezó ahí mi compromiso por caminar directo hacia la santidad. Entonces, «Una nueva partida», que es la canción número cuatro, habla del choque entre el mundo actual y lo que Jesús nos propone como vida plena, vida en abundancia, y los choques en común de a veces sentir a Dios como un Dios lejano y que a la vez siempre está tan cerca, se manifiesta todo el tiempo y principalmente a través de la creación».

Para el cantautor, «Una nueva partida» es también «un camino que no es que sea sencillo, sino que es un camino con muchas dificultades, pero con la certeza y la plenitud de todos los días: querer levantarse a caminarlo, un camino que al dar un paso llene el cuerpo, el alma, la vida. Dios nos da vida en abundancia, y al estar cerca de Dios tenemos fuerza para afrontar cualquier situación que se nos ponga por delante. Esas emociones quiero representar en este disco.

El álbum también incluye canciones relacionadas con la búsqueda del encuentro, del agradecimiento, de la importancia del Ángel de la Guarda, entre muchas cosas más.

«Otra cosa interesante del disco es que por un lado hay varios géneros, de música española, de música argentina, pop, tiene distintas instrumentos. De este disco han participado músicos, amigos, que ven en el amor el centro del mundo y la plenitud de las personas, hay músicos evangélicos, y otros que no creen en nada relacionado a religión y, sin embargo, han participado de todo corazón porque sienten que uno lo hace como algo verdadero».

UN TRABAJO PARA DIOS

El cantautor argentino considera que este disco es «como una siembra. Tengo la tranquilidad y la paz en el corazón de haber rezado mucho por esto. Los frutos que ha dado yo los dejé a sus pies, en sus manos, para que llegue a los corazones que Él quiera tocar; por lo tanto, estoy sin ninguna ambición de llegar a algún escenario en particular o que la carrera llegue a un desarrollo que yo le quiera dar; es un material que es de Dios y que llegue donde Él quiera».

Los jóvenes, sin duda, son un público importante para cualquier artista y Manuel cree que para llegar a ellos es importante no ponerse delante del Señor, porque es una visión equivocada. «El que toca, el que sana y el que purifica realmente es Él. Solamente somos instrumentos. Me parece que la música cada vez está siendo una herramienta más utilizada por los jóvenes, en especial para encontrarse con el Señor; es una forma para iniciar una conversación con Dios, un momento de oración o un momento de compartir con los demás. La música es parte de la cultura del encuentro, como dice el Papa Francisco».

Su forma de vida y su relación con Dios definitivamente ha cambiado y tiene una frase que resume su existencia hoy en día, la que Pablo le dirigió a los Galatas: «Yo no soy yo quien vive, es Cristo quien vive en mí». «Y con toda la fuerza y el compromiso que tiene esa frase, uno intenta vivir la conversión y la música. Para mí es una gran herramienta con este Amigo que amo y como buena relación de amistad uno trata de tener una cotidianeidad con Él, una cercanía de sentirse amigo y una de las formas de conversar con Él es por medio de la música. La música es un gran canal de la gracia de Dios.

Conócelo

» Spotify: Una Nueva Partida

» YouTube: Manuel Asenzo

» Instagram @manumusicato

» Facebook: Manuel Asenzo

Publicado en la edición impresa de El Observador del 5 de enero de 2020 No.1278