Los jóvenes han modificado su programa de vida y adaptado a nuevas tecnologías.

Por Rubicela Muñiz

Dentro de todo lo que se ha aplazado, suspendido o llevado al terreno virtual, está la formación integral de los seminaristas que, como todos los alumnos, tuvieron que buscar refugio en casa y desde ahí continuar con sus estudios. El rector del Seminario Conciliar de Querétaro, el presbítero Alejandro Gutiérrez Buenrostro, nos da un panorama de cómo enfrentan la contingencia, y los cambios y esfuerzos que han realizado.

“Ante la situación actual hemos tenido que tomar decisiones, de cómo enfrentar algunas realidades, junto con don Mario De Gasperín (administrador diocesano), para mandar a los seminaristas con sus familias, al punto que ellos están desde el 18 de marzo en su casa”.

Sin duda, el tema más importante es dar continuidad al aspecto formativo de los seminaristas, y para ello se les ha pedido modificar su programa de vida, “ya que la formación, recordemos, es una formación integral que es lo vocacional, lo humano, lo intelectual y lo pastoral; entonces, como están en casa, están viendo la realidad con su familia, pues se les ha pedido que el proyecto anual lo modifiquen para dar una continuidad; de esto se están encargando los formadores de cada una de las etapas.

Para el tema intelectual, para no perder el semestre, se ha tomado la decisión de continuar con clases virtuales, pero debo dejar claro que no todos los grupos pueden tener clases virtuales, pues tenemos seminaristas que por el lugar en donde se encuentran no tienen el acceso a internet, ya sea de la sierra de Querétaro o de algunas otras partes. Entonces, con ellos estoy llevando otro sistema mediante un acompañamiento de lecturas, reportes, trabajos y explicación de dudas que van resultando. Cuando ellos se pueden conectar los envían”.

En tanto, los jóvenes que han sido llamados al sacerdocio y que buscan un lugar en el seminario, también han visto modificado su programa, aunque como explica el Rector: “tuvieron su convivencia en diciembre y se les ha seguido dando acompañamiento vía telefónica. Ya que tengamos la oportunidad, porque había un programa que cumplir, lo tendremos que modificar para que, previo al curso introductorio, tengan las entrevistas y el taller de discernimiento que se acostumbra a dar después de Semana Santa. Entonces, los candidatos ya están (listos para entrar al seminario), nada más vamos a modificar los momentos, ya que podamos entrevistarlos de manera personal para dar el acompañamiento”.

Los esfuerzos

Los sacerdotes continúan en el Seminario, pero, además de los seminaristas, el personal también se fue a su casa, y ahora la prioridad y el compromiso, explica el padre Alejandro, “es mantener el trabajo de cada uno de ellos; entonces, todos los esfuerzos que estamos haciendo en el tema económico son de reducir los costos de la vida ordinaria, porque, aunque no hay seminaristas, se siguen utilizando las cosas de la vida ordinaria. Estamos lo más que podamos (ahorrando) en gastos para salvaguardar el salario de nuestros trabajadores”.

El padre Alejandro pide mantener una buena actitud ante lo que está ocurriendo, evitando los extremos, pero siempre en oración. Así como atender las disposiciones que el gobierno nos está dando para salir todos adelante.

Publicado en la edición semanal digital de El Observador del 17 de mayo de 2020. No. 1297