Por Sergio Estrada

En el congreso virtual guadalupano plancartino, celebrado el 11 y 12 de septiembre, se conmemoró el 125 aniversario de la coronación pontificia de la Virgen de Guadalupe y se recordó la figura de P. Antonio Plancarte y Labastida en la misión de destacar la figura de la Virgen morena en la evangelización de México.

El Padre Antonio Plancarte se inspiro en la vida de los mártires japoneses para cumplir con su misión y,  fue fundador de la congregación de religiosas hijas de María Inmaculada de Guadalupe siendo actualmente  declarado venerable.

El congreso tuvo el objetivo de homenajear con amor y gratitud y veneración a nuestra Reina Santa María de Guadalupe, profundizando en el hecho guadalupano en fidelidad a la herencia espiritual del P. Plancarte y Labastida.

Historia de santidad

En la ponencia: “El papel de José Antonio Plancarte y Labastida en la propagación de la fe y del culto mariano guadalupano en México”, el P. Fidel González Fernández, Dr. En Teología e historia y que actualmente se encuentra en Roma, recordó que el P. Plancarte vivió una vida y obra en un periodo de la historia de México convulsionado política, social y religiosamente a finales de la mitad del siglo XIX y principios del XX.

“El religioso vive en un contexto donde se fue estableciendo un creciente aparato hostil a la Iglesia  y un motivo adecuado para hacer de la represión anticatólica un estilo de vida político, incluso, consagrado en las leyes y que creciera con mayor fuerza a lo largo de las décadas, sin embargo, la Iglesia Católica Mexicana opto por replegarse por si misma defendiendo las antiguas tradiciones católicas religiosas  de no enfrentarse ante la situación hostil”, señaló el P. González.

El P. Labastida sacerdote diocesano y XVI abad de la colegiata  y santuario de nuestra señora de Guadalupe le toco vivir en este ambiente radicalmente laicista, por una parte,  y cerrada en muchos ambientes  tradicionales desde el clero y con un pueblo mayoritariamente católico y muy apegado a las tradiciones de religiosidad popular.

El historiador describió que el P. Plancarte fue una figura destacada y compleja en la historia eclesial de México en el último tercio del siglo XIX, de esta situación la exigencia de una adecuada comprensión de su problemática en los que se vio envuelto el P. Labastida, que vivió en la dictadura de Porfirio Díaz.

“En 1914 aparece la biografía del P. Plancarte y explica la campaña migratoria en su misión de promover la coronación de la Virgen de Guadalupe y su reconocimiento extendido de su patronato, sin embargo, hubo objeciones por este hecho, pero nunca demostraciones contrarias y en 1999 en la Basílica de Guadalupe en ocasión del Sínodo Especial de los Obispos para América el papa Juan Pablo II declaro a la Virgen de Guadalupe como patrona de América no solo de México, sino de América Latina y las Filipinas”, recordó el  especialista del proceso de coronación pontificia de la Virgen de Guadalupe.