En una rueda  de prensa en el Vaticano el 14 de junio de 2021, el arzobispo Rino Fisichella, presidente del Consejo Pontificio  para la Promoción de la Nueva Evangelización, pidió priorizar la vacunación entre los más pobres.

Monseñor Fisichella fue el encargado de presentar el mensaje del Papa Francisco con motivo de la Jornada Mundial de los Pobres, que tendrá lugar el 14 de noviembre de 2021.

El prelado italiano aprovechó la oportunidad para insistir en la importancia de vacunar a las personas “más pobres y más marginadas” en primer lugar.

Con las vacunas, las personas más vulnerables podrán “volver al camino” a una vida normal.

Según Fisichella, la vacunación debe ser un objetivo común de todos en este período de recuperación.

El Vaticano ha desarrollados una amplia campaña para vacunar a personas en situaciones precarias.

Desde enero de 2021, la Santa Sede ha vacunado a casi 1500 personas sin hogar y pobres.

Con motivo de su onomástico, el 23 de abril, el Papa Francisco visitó a las personas que estaban recibiendo su segunda dosis de la vacuna.

El pontífice también ha pedido repetidamente el levantamiento de las patentes para garantizar un acceso más universal a las vacunas.

Esto permitiría a los países más pobres producir las vacunas localmente, en lugar de comprarlas a los productores originales o esperar a recibirlas de la Organización Mundial de la Salud.

El Banco Mundial estima que la pandemia ha sumido a 115 millones de personas en la pobreza extrema en 2020. Esta cifra podría aumentar a 150 millones a finales de año.

Por Isabella H. de Carvalho, I.Media